jueves, 3 de enero de 2008

Cómics y más cómics

Buenas tardes y muchas gracias, estimado Mauro Picotto, por dejarme participar en esta experiencia. Prometo hacer todo lo posible para contribuir con mis humildes conocimientos y opiniones a hacer más grande (o hundir en la miseria, según se mire) a este blog musical-subversivo-friki-tecnológico.

¿Y qué mejor manera de empezar que hacerlo con cómics? Sí hombre sí, tebeos. Pues eso, mi primera entrada y recomendación va a versar sobre aquellos cómics de tíos con mallas que se salen ligeramente del rollo habitual, para que regaléis, ahora que son fechas de regalar, a ese amigo/a friki al que le suelen gustar los libros raros y que disfruta con las pelis de bichos verdes, naves y tíos que vuelan con la ropa interior por fuera. Aquí va mi top 5:

1. Ex­-Machina: Un gran cómic del dúo formado por el muy en boga guionista Brian K. Vaughan y por el genial dibujante (aunque algo estático en su ejecución) Tony Harris. Es un cómic atípico que nos cuenta la historia de Mitchell Hundred, un ingeniero civil venido a menos que, a causa de un extraño accidente, obtiene unos curiosos poderes y se convierte en el primer superhéroe del mundo. A partir de ese momento, todo se lía con una carrera hacia la alcaldía de Nueva York, unos secundarios increíbles, y la búsqueda de respuestas acerca de sus poderes. Humor, frescura, realismo, unos diálogos que beben del mejor cine (¡¡chúpate esa, Hollywood!!), una gran carga política y alguna que otra ida de pinza son los ingredientes que Vaughan combina en estos guiones casi cinematográficos, narrados a base de meticulosos flashbacks que nos cuentan las aventuras y desventuras de Hundred en sus cinco años como alcalde de Nueva York, a la par que nos desvelan la ración justa de su pasado y que generan nuevos y muy interesantes interrogantes sobre el origen de sus poderes. Actualmente está siendo publicado por Norma.


2. Animal Man: ¿Grant Morrison? No lo dude, es sinónimo de calidad. Una etapa ya clásica con dibujos de Tom Grummett, Chas Truog y otros, quizá algo pasado de moda para los tiempos y los estilos que se llevan en el cómic actual (aún así, ¡dadle una oportunidad, jovenzuelos!). Este cómic se aleja completamente del típico personaje superheroico de DC. Buddy Baker tiene que compaginar su vida de superhéroe de segunda, a punto de dar el salto a las grandes ligas, con su vida familiar. Morrison mezcla problemas familiares con sorprendentes rupturas de la cuarta pared, además de hacer apología de la ecología y la lucha por los derechos de los animales e introducir apariciones estelares de personajes DC, extrañas tramas de ciencia ficción y fantasía psicodélica sin despeinarse. Podéis encontrar esta etapa publicada por Norma en España casi regalada (por liquidación) en algunas tiendas.


3. X-Factor: El gran Peter David se pone tras los mandos de una serie que conoce muy bien. En los noventa hizo grande este grupo creado a base de secundarios mutantes y comandados por un Hombre Múltiple explotando al máximo sus posibilidades. Ahora la recupera con todos los ingredientes de la serie original y algunos nuevos, mezclando a los personajes clásicos con otros actuales para crear una serie sobre una agencia de detectives (con poderes, claro) que se enfrentan a casos y enemigos completamente alejados de lo que está pasando en el Universo Marvel. Lo mejor, los diálogos de los personajes (¡¡chúpate esa again, Hollywood!!), revestidos de gran profundidad y carga psicológica (¡pero si hasta van al psicoanalista!). Aunque en esta etapa el baile de dibujantes hace que la calidad del producto se resienta ligeramente, la tónica general es bastante buena, sobre todo cuando estaba Ryan Sook a los lápices. Publicado en España por Panini en grapa, ahora mismo va por su número 15.


4. La Liga de los Hombres Extraordinarios: Alan Moore, el Dios de los Dioses del cómic en una de sus habituales extravagancias. Este cómic rebosa calidad por los cuatro costados. Abunda en referencias y más referencias literarias a personajes y lugares comunes de la literatura fantástica y colonialista de la época Victoriana, vistas desde el prisma enfermizo y desmitificador del loco barbudo. Moore reúne a los grandes mitos literarios de la ficción inglesa (Quatermain, Nemo, el Hombre Invisible...) y nos los pinta como seres disfuncionales, pasados de rosca y de moral pervertida. Ayuda mucho el dibujo plagado de paranoicos claroscuros que nos brinda Kevin O’Neill.
Recomendado a gente con pasión por la filología y la literatura (mayoritariamente la inglesa). No veáis la horrenda película y leeos los fantásticos cómics en los que se “basa” ésta, publicados en dos volúmenes por Planeta de Agostini Cómics.


5. El Incorregible Hombre-Hormiga: Robert Kirkman (sí hombre, el de los Muertos Vivientes) a los guiones y Phil Hester a los lápices nos deleitan con un cómic sorprendente, acojonante, extravagante, desternillante y más cosas que acaban en ante. Un agente de SHIELD que tras la Civil War se hace con la identidad y poderes del Hombre Hormiga y la lía a base de bien, pero no como lo haría un superhéroe al uso (todo gran poder NO SIEMPRE conlleva una gran responsabilidad, Tío Ben, cabronazo), sino como lo harías tú mismo si te pudieses hacer del tamaño de una hormiga (pensad mal y acertaréis). Aunque fue injustamente tratado por el público americano (es lo que tiene ser transgresor...) y cancelado a los doce números, vamos a tener la suerte de verlo publicado este mismo mes en español, ya que Panini saca a la venta en un tomo que recopila los seis primeros números. Venga, a por él.


Estas son mis recomendaciones, aunque tendría otras muchas que añadir (Maximortal, Miracleman, Cable y Masacre...), pero estos cómics son más fáciles de encontrar -y más digeribles también- para el lector primerizo. Animaos a leerlos (o a regalarlos), no os arrepentiréis.

Un saludo.