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miércoles, 17 de junio de 2009

Las recreativas que nos marcaron Vol. II

A servidor nunca le ha atraído el mundo de los videojuegos per se. Si en su día, siendo chaval, me pasaba las horas muertas alucinando con aquellos cacharros era porque algunos de ellos te llevaban, al igual que las películas o los dibujos, a mundos fantásticos llenos de monstruos y seres completamente descacharrantes. Por lo tanto, nunca fuí un jugón. Nunca me he pasado el Street Figther 2, lo admito. Lo mío era la aventura y las plataformas llenas de bichos, y cuanto más raros mejor. Es por eso que la mayoría de los juegos que verán en este segundo volumen no son los típicos grandes clásicos, sino aquellos que más flipado me dejaron con sus mundos de fantasía pixelada.

Alien Storm:

Empezamos con un juego fuertecito (obviamente, nada en comparación con el actual Survival Horror), lleno de aliens con un caracter tan chungo como sus pintas. Este sí que llegué a pasármelo, pero en consola. La razón: que no podía esperar a ver con qué nuevo horror me iba a encontrar en la siguiente pantalla.
Los aliens del juego eran feos de cojones. La mayoría eran masas de carne informe, llenos de babas y tentáculos cuyo único objetivo era mortificar a los seres humanos. De hecho, uno de los mejores guiños del juego era ver como una especie de gremlins espaciales hacían acto de presencia subidos al galope de humanos histéricos, como en el film de Dante.
Un must.



Mutant Fighter/Death Brade:

Un clásico algo olvidado de la lucha cuerpo a cuerpo. En este caso, llena de seres más o menos mitológicos que se enfrentaban en un foso donde demostrar quién era el más fuerte. Podías escoger entre Hércules, una amazona, una especie de macarra muy a lo Guile, un Golem lentorro, un minotauro y una especie de troll bestia de color verde que era mi favorito (como el trasgo de Samurai Shodown, otro juegazo). El juego, que era bastante chungo, llegaba a su cénit en los momentos en los que un jugador conseguía realizar la técnica mortal del Super Throw, en el que uno de los jugadores lanzaba al otro por los aires para machacarlo después contra la dura piedra. Recuerdo perfectamente a la chavalería de mi barrio flipando en colores con ese momento.



Robo Army:

Pese a que la jugabilidad de esta máquina no era su fuerte, los diseños eran lo suficientemente molones como para echarle esas monedas de 25 pesetas que tanto te costaba sisar a tus padres. El juego en si era el clásico arcade de avanza y machaca protagonizado por un soldado medio hombre medio máquina y otro completamente robot. Tus enemigos eran máquinas de todo tipo intentando diezmar, otra vez, a los seres humanos. Había robots en forma de águila, perros, gorilas gigantes... Vamos, que no podíamos pedir más. Si hasta te podías transformar en un coche blindado! Eso sí, el metal de tus personajes pesaba tanto que sus saltitos y su agilidad era poco menos que ridícula. Pero bueno, si Robocop no podía correr, estos tampoco.



King of the Monsters:

Chunguísimo. Echar una moneda a este juego, y sobre todo a su segunda parte, era poco menos que tirar el dinero. Eso sí, el argumento era inmejorable. Descendiente del "Rampage" clásico, en esta ocasión tenías que elegir a un monstruo gigante para enfrentarte contra otro en una ciudad que siempre quedaba destruida después del combate.
Podía lanzar trenes, aviones y todo lo que se te pusiera al paso. Todo en tal de machacar al monstruo que tenías delante. En el juego podía ver a simios gigantes (otro fetiche que comparto con miles de basurólogos), tipos estilo Ultramán, clones de Godzilla, un hombre escarabajo, mutantes de todo tipo... Ah, y dependiendo de la versión del juego, recuerdo que había una música bastante cañera.



Midnight Wanderers:

Un incunable. Este era arte puro. La calidad de sus diseños, gráficos, movimientos, escenarios, criaturas era sencillamente insuperable. Desde los sapos lanzafuego hasta los hombres árbol, el Predator gigante, los renacuajos marinos... Acojonante y con una dificultad progresiva que no hacía sino viciarte más todavía.



Prehistoric Isle:

De todos los juegos de aviones de disparo continuado, este era mi favorito por razones obvias: el enemigo a destruir eran todo tipo de criaturas prehistóricas que iban como poseídas. Riéte de "Parque Jurásico" porque en esa isla si que las pasabas putas. Los bichos te acosaban por cientos en cada nivel, siendo de dificultad bastante considerable (aunque nunca tanta como en el Ghost´n Goblins). Llegué a pasármelo gracias al dios MAME y debo decir que al final desarrollé cierta habilidad para combatir al ejército de monstruos que se te echa encima en cada pantalla.



Toki:

¿Cómo coño conseguía mi primo pasarse TODO el juego con una puta moneda? Debía ser el aburrimiento de estar atrapado durante las vacaciones en el pueblo más soso de España porque el tipo llegó a desarrollar un dominio sobre la máquina realmente admirable. Con él no podían ni los mamuts ofuscados, ni los ojos flotantes, ni las pirañas mala sombra, ni las lagartijas de agua salada, ni el gigantesco hombre pez, ni las polillas gigantes, ni los monos demoníacos, ni los magos lanza rayos. El tío pillaba al bueno de Toki, un humano transformado en un simpático chimpancé, y rescataba a su rubia novia en un santiamén.



Caveman Ninja:

Aka Joe & Mac. Otro juego de plataformas muy selvático y animalesco protagonizado por dos ágiles cavernícolas cuya importante misión no era otra que rescatar a todas las titis raptadas de su tribu. ¡¡Lo que es capaz de hacer un hombre de las cavernas con tal de meter!! Empezando por zumbarle a un tiranosaurio (ahí es nada, ese era el malo final de más de un juego) y siguiendo con plantas carnívoras gigantes, monstruos alados, bichos electrificados...
Seguido por una dignísima secuela.



Y hasta aquí mi resumen. Seguiría durante horas pero tampoco les quiero aburrir. Además, para análisis pajeros de estas recreativas ya tienen cientos de blogs. Sólo aprovecharé para mencionar juegos que me gustaron tanto o más que los anteriormente citados:
King of the Dragon, Sengoku, Captain Commando, Blues Journey, Tumblepop, Altered Beast, Gals Panic, Golden Axe, Spin Master, Wonder Boy, Metal Slug y muchos, muchísimos más.

lunes, 23 de marzo de 2009

Las recreativas que nos marcaron Vol. I

Saludos Bunkeros, hoy toca hacer memoria a conciencia, antes de que las pocas neuronas que habitan en nuestra sesera se queden estancadas... y como no podía ser de otro modo, voy a rememorar los inicios de una de tantas trayectorias entre la sub-cultura. ¿Y qué mejor que empezar por el mundo de los videojuegos? Un terreno que en mi infancia provocaba estragos y me alentaba a abandonar toda actividad para invertir tiempo y dinero en esos enormes muebles oscuros, brillantes y ruidosos. Ya en aquel entonces mis padres eran conscientes del salto generacional y no entendían la fijación por esos aparetejos, pero lo aceptaban sin perder la calma. Las recreativas eran un invento reciente y como todo lo que empieza, despierta mucha más curiosidad entre la chavalada.



En primer lugar, hablaré de la 1ª recreativa que descubrí en el barrio, en principio la que más horas consiguió arrancar de mis maltrechos bolsillos (los de mis padres, claro). Por mi zona no había centros comerciales, ni recreativos, ni nada interesante (alguien decía de haber visto alguno, pero sólo eran leyendas urbanas), estaba todo a medio construir, calles a medio asfaltar (pese a estar en Madrid), pero el aperitivo de mis padres nos llevó a un lugar en el que descubrí un mueble en posición horizontal (jamás había visto uno de estos), basado en el deporte rey (en la época en que el furbol me parecía el mejor invento), creo que no podía existir nada mejor para el mediodía del sábado... unos sonidos que ríanse de los subwoofers actuales, retumbaban por todo el bar y unos pocos chavales se arremoliban para ver... esperaba pacientemente el turno para disfrutarla, hasta que un funesto día, desapareció:



La siguiente es más conocida, creo que no tanto como el Buble Booble o el Pang, pero imagino que la habrá jugado todo el mundo. Estaba yo por Denia, hace mucho, lugar que actualmente no pisaría salvo que se produjera un holocausto zombie y pidieran mi ayuda para acabar con la plaga. No conocía a nadie por allí, pero acabé en unos recreativos descubriendo el mítico Street Fighter II (jamás olvidaré los bramidos de los elefantes en la pantalla de Dahlsim, insufribles), cuando no lo conocía mucha gente y muchos otros ARCADES, entre ellos la máquina que nos ocupa. Traía de cabeza a tod@s l@s valencian@s, que no dejaban de inventarse palabras por cada icono en pantalla... jugué mucho aquella vez, pero no entendía lo que debía hacer, porque todas las indicaciones de las gentes del lugar llevaban esas extrañas palabras que parecía se iban inventado sobre la marcha... sólo recuerdo una frase que me dijeron (y me dejó impactado): un chaval no paraba de repetir la frase "le han follao" cada vez que me mataban...



En tercer lugar y casi en el primero de mi corazón, un juego que descubrí en Menorca, cuando fui con mis padres y un amigo del colegio de vacaciones... fuimos unos sanguijuelas, racaneando monedas de 25 pesetas a mis comprensivos padres, pero es que el vicio fué indecible. Matar ninjas con un compañero era todo el argumento que necesitábamos... sólo dos palabras, Bad Dudes!!!


Y bueno, esto es todo, de momento, con el tiempo iremos recordando más recreativas y los sucesos que las rodeaban...
¡Saludos! y no diga secta, diga Bunker.

lunes, 28 de enero de 2008

Tu Recreativa en casa

Buenas tarde "amigüitos", hoy os voy a proponer un plan la mar de imaginativo, en el que vuestra creatividad se va a disparar y quizá vuestro bolsillo vaciar... no os asustéis, leed y juzgad.

Desde nuestras primeras partidas en las recreativas de algun bar, con alguna de esas totémicas máquinas , gigantes muebles, que atraían nuestra atención más que cualquier otra cosa, un gran sueño de la población mayoritaria pero no exclusivamente masculina, era tener una recreativa en su propio hogar, para poder jugar partidas sin fin, y gratis: en definitiva, un paraiso terrenal. Pues bien, gracias a la web www.maricanitos.org, donde nos muestran la encomiable labor de mucha gente, que nos muestran sus propias "macas", como se conocen vulgarmente a estas máquinas de felicidad. Gracias a esta página, seremos capaces de comenzar nuestra propia creación, paso a paso, desde el mueble o los joystick, hasta la pantalla y la cpu, todo analizado al detalle a través de unos extensos tutoriales.

No es una labor sencilla, no es inmediato y os va a costar sudor y lágrimas hacer encajar cada parte para conseguir un mueble digno de los mejores salones,... pero estoy seguro que resultará una satisfacción sin igual llevar a buen puerto nuestro personal proyecto. Yo me lo estuve planteando, y al final lo dejé por imposible, más que nada porque ha de acompañarnos la economía, y una pequeña ayuda de mano de obra exterior no vendría mal, vamos, que al final habría de ser un proyecto conjunto entre colegas. Pero eso ya lo ha de decidir cada uno. Si soy sincero, me encantaría que alguno de nosotros se embarcara en semejante aventura. Ánimo pues, y comentad qué os parece.
Saludos freaks!