miércoles, 9 de diciembre de 2009

El sabor de la libertad

Estamos en el siglo XXI. Vivimos en el futuro.

Cierto, todavía no hemos conquistado Marte y nuestros coches y monopatines todavía no vuelan pero eso no quita que estemos viviendo en una época que ni los más visionarios imaginaban hace 20 años.

El progreso tecnológico y social en el primer mundo (tristemente el progreso no es igual en todos los continentes) ha llegado a tal nivel, que ya no necesitamos salir de casa para poder vivir. Vivimos en la era del bienestar, de la comodidad y la autosuficiencia. ¿O quizá no? Veamos:


- Ya no hace falta ir al cine para disfrutar de una película por todo lo alto. Instalas un home cinema en tu casa y lo flipas. Sonido panorámico, imagen perfecta, cómodos sillones... Súmale unas palomitas al microondas todo será perfecto.


- ¿Quieres hacer ejercicio? Pues no hace falta ir a un gimnasio o salir a correr, con el frío que hace. Puedes ser un musculoso ermitaño instalando un equipo de ejercicio en tu salón o sótano. Ponte un dvd de fitness y algún juego para ejercitarte y estarás como un dios griego sin pisar la calle.


- ¿Recordáis los salones recreativos? Pues gracias a las consolas y las descargas de internet ahora descansan junto a los videoclubs y las tiendas de discos. Las consolas de 16 y 32 bits fueron el principio del fin del ocio fuera de casa. Ahora, con tu PlayStation, tu XBox y tu Wii puedes pasarte la puta vida entera jugando en casa.

- Y si quieres ganarte la vida sin salir de casa, sólo necesitas un curro a distancia a través del teléfono o internet. Puedes ser diseñador, banquero, abogado... ¡y todo sin ver la luz del Sol! Hasta las guerras se pueden librar pulsando botones desde un... bunker.

- ¿Alguien dijo espectáculos? Por si una pantalla plana panorámica con un reproductor de blue-ray no fuera ya suficiente espectáculo, ahora puedes contratar obras de teatro o a grupos de músico para que actuen en tu propia casa! Se acabó hacer cola para las entradas o romperte el cuello haciendo contorsionismos detrás de alguien más alto que tú.

- La familia tampoco está reñida con la reclusión. Gracias a internet, ¡hasta el más imbécil puede echar un casquete y hasta reproducirse! Además, el parto en casa está cada día más de moda y si te pones farruco, el médico puede venir hasta casa. Sólo te sacarán de tu hogar en contra de tu voluntad cuando te retuerzas de dolor pero bueno, irás de una habitación para entrar a otra.


- ¿Que no sabes cocinar? No hay problema, puedes pedir toda la comida que quieras por teléfono y te la traen calentita a casa. Aunque bueno, espera un momento... No, toda no.

¡Las hamburguesas! ¡Las putas hamburguesas del McDonalds y el Burguer King no se sirven a domicilio!

¡Esas deliciosas y crujientes delicatessens no se pueden saborear a no ser que salgas a la calle! ¡Eso no puede ser! ¿Alguna vez habéis intentado reproducir el mismo sabor con una hamburguesa casera? Siempre sale mal.


Así pues, desde el Bunker declaro que el hombre no será libre e independiente de verdad hasta que McDonalds y Burguer King no compartan su receta, que es patrimonio de la humanidad, o sirvan sus productos a domicilio. Hasta ese momento, la dignidad del pueblo de la Tierra sólo será parcial y no completa.


¡Libertad para el hombre! ¡Hamburguesas para todos!






7 comentarios:

LenguaNegra dijo...

Justo hoy, muchos famosos se unen a nuestra causa:

http://www.20minutos.es/noticia/583803/0/famosos/comida/rapida/

Mauro Picotto dijo...

es que me desorino XDDDD mu bueno.

Aunque sin ánimo de sonar pretencioso, cuando mi padre ha hecho hamburguesas caseras se me han olvidado todos los McBurgers de aquí a lima!

háganos libres señores del la gran M y la gran K, a domicilio sabe mejor!!! con el consiguiente aumento de puestos de trabajo.

LenguaNegra dijo...

Hombre, es verdad que en "Casa Mauro" hemos comido buenas hamburguesas. Es que ese bacon crujientito le da un saborl...

Doctor Proctor dijo...

Amén a todo, incluso a lo de las Mauroburguesas.

Mauro Picotto dijo...

Joder, hoy entrego el maldito proyecto así que repetiremos pronto!

Victoria dijo...

Bueno, hubo una época en la que McDonalds te llevaba las hamburguesas a domicilio jaja. Si seguimos así en un pronto futuro vamos a tener que pedir asistencia informática en alguna empresa para que nos ayude a programar nuestro ordenador asi realiza automáticamente los pedidos a las casas de comida rápida. Saludos!!

LenguaNegra dijo...

Señorita Victoria, ¿trabaja usted en alguna de esas empresas? Cuente, cuente!