viernes, 2 de octubre de 2009
jueves, 28 de mayo de 2009
Bunker Training 3

Por si no ven el detalle, les amplio el fragmento en cuestión:
a) Sin lugar a dudas ha sufrido un contagio de colitis andoriana que portaba la nave que se abre ante sus "atónitos" ojos.
b) Se tomó más de un pacharán en la comida y claro, luego se le iban los ojos...
c) El maquetador estaba jugando a ponerle la cola al burro (pero con los ojos del dibujo) hasta arriba de peyote y se ve que no atinó.
Esperamos sus opciones, comentarios y desvaríos donde siempre.
Bunkeros saludos.
lunes, 20 de octubre de 2008
Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman III (Supaxploiteision II)
Este personaje debutó originalmente en las páginas de Youngblood de Rob Liefeld (sí, el dibujante de musculaturas, posturas y dentaduras imposibles). Nació como un calco ligeramente más violento, hipermusculado, egocéntrico y descerebrado de Superman. Al principio parecía que Liefeld y los suyos no tenían muy claro que hacer con el personaje, ya que este pasó por varias etapas: una especie de ángel de la venganza, un autoproclamado dios capaz de vencer al mismísimo Thor (pero no el de Marvel, sino el de Awesome) y portar su Mjolnir... aunque finalmente prevalecería esta especie de (vulgar) imitación de Superman.
Pero todo esto cambió cuando llegó Alan Moore al título y convirtió a Supreme en un personaje arquetípico que bebía directamente del Superman de la edad de plata de los cómics, creándole además toda una superfamilia a juego como mandan los cánones, que contó hasta con un Superdálmata (de nombre Radar), cosa que hizo que esta serie se ganaran un puesto de honor en el corazón del bueno de Lengua Negra (porque Alan Moore, of course, ya lo había conseguido). Pero claro, como podrán imaginar viniendo de Moore, el cómic no era para nada típico, ya que le sirvió a éste como campo de experimentación de los más diversos e innovadores recursos visuales y narrativos expuestos hasta el momento en el mundo del cómic. Imagínense la calidad alcanzada por el loco Moore, que el cómic le valió el premio Eisner en 1997.
La cosa fue tal que así: Rob! le pidió a Alan que le hiciera unos números de la colección y el tito Moore, después de pensárselo un poco le dijo “vale, pero como Supreme mola tanto y es una serie tan innovadora, voy a hacer que todo lo que has escrito tú no exista y me lo voy a inventar todo de nuevo, ¿de acuerdo?” Y, como era de esperar, Rob! dijo que sí, con las consecuencias que eso supuso: una de los mejores etapas en los cómics de superhéroes que se recuerdan. El Supreme de Moore es un auténtico homenaje tanto a Superman como a los héroes precrisis de DC, y eso se extrae del gran respeto por esas historias clásicas que exudan las páginas de Moore, páginas que supo llenar de la inocencia de la que carecían los héroes de la época. Moore sabía que muchos autores jóvenes del medio habían malinterpretado la visión madura, oscura e innovadora de los superhéroes que habían pretendido mostrar tanto él mismo en Watchmen como Frank Miller en Dark Night, y por eso intentó desde Supreme recuperar la inocencia perdida de los cómics de los 50 y 60. Y vaya si lo consiguió.
Moore comenzó a recontar Supreme en el número 41 de la colección, utilizando para su narración lo que los expertos llaman capas y capas de ‘metaficción’, ya que Alan nos contaba cosas que habían pasado en la historia previa de Supreme uniéndolas a hechos de la “vida” actual del personaje y combinándolo con unas increíbles e inesperadas rupturas de la cuarta pared, con continuos homenajes y referencias a la historia del cómic y a los mitos de Superman en particular. Como hemos mencionado anteriormente, el personaje contó con un trasfondo muy similar al de Superman, era un dibujante de cómics, con una novia similar a Lois Lane, con su propia Kryptonita (el Supremium) y tuvo incluso su propia superfamilia, formada por Suprema, la hermana superpoderosa de Supreme y Radar, el superperro del que hemos hablado anteriormente, pero lejos de contar historias más vistas que el TBO (valga la redundancia metaficcional), como habría hecho cualquier otro autor, o una burda copia de Superman (lo que le salió a Liefeld), en manos del barbudo Moore se convirtió en un cómic tan especial como esencial y del que no me atrevo a decir nada más, simplemente a recomendarles su inmediata lectura (pero sólo de la etapa Moore, por el bien de sus neuronas) para que saquen sus propias conclusiones.
Y ahora no desconecten, que viene El Vigía. ¿Qué les puedo contar de este personaje? Pues que a mi parecer, es el personaje inspirado en Superman más desaprovechado de todos los que hemos tratado hasta ahora. Y no por falta de potencial precisamente.
El origen de El Vigía es un poco complejo, y es que los mandamases de la Marvel, en connivencia con la gente de la revista Wizard, se sacaron de la manga que el personaje fue creado por Stan Lee en la Edad de Plata y que por una serie de vaya usted a saber que circustancias (fictícias), toda la información del personaje se perdió. El caso es que resulta que El Vigía había vivido aventuras con bastantes personajes de la Marvel (algunos de ellos tan importantes como Hulk, Spiderman o Los 4 Fantásticos), cosa nada lógica teniendo en cuenta que si esto hubiese ocurrido, algún internauta (chalado) lo habría recordado y/o conservado en algún sitio de sus archivos. Para corroborar esto, Joe Quesada (Editor Jefe de Marvel) presentó unos originales inéditos (pero falsos) al gran público. Obviamente, era un montaje para presentar a un nuevo personaje superpoderoso (el terrestre más poderoso del universo Marvel), vender más cómics y de paso tomarle el pelo a los lectores. Este “fraude” acabó derivando en la introducción del personaje en la continuidad Marvel a través de una miniserie (de Paul Jenkins y Jae Lee, auténticos creadores del personaje) y de su aparición en Los Nuevos Vengadores. En ellos se narraba, a través de un ejercicio de metaficción bastante bien pensado pero muy “malamente” ejecutado, que lo que había ocurrido en nuestro mundo real (que nadie se acordase de El Vigía) también había ocurrido en el Universo Marvel (ya saben, Tierra 616) y que la causa de que ocurriese esto era que se hizo para evitar que reapareciese un poderoso e invencible villano llamado El Vacío ATENCIÓN, SPOILER- y que resultó ser otra faceta de la personalidad de El Vigía. La única manera de acabar con El Vacío, sin matar a El Vigía, que encontraron los héroes de Tierra 616 fue la de borrar la memoria a todo ser viviente, incluyendo a El Vigía -FIN DEL SPOILER.
Las similitudes con Superman acaban con algunos de sus poderes (superfuerza, supervelocidad, invulnerabilidad, la capacidad de volar) y en que ambos llevan capa. Pero El Vigía también puede proyectar campos de fuerza y controlar la luz, además de poseer ciertas habilidades psiónicas, pero realmente sus capacidades totales no han sido definidas aún. El Vigía, al contrario que Superman, consigue sus poderes de un suero, ATENCIÓN, SPOILER- que a su vez es el causante de los delirios que le empujan a crear El Vacío -FIN DEL SPOILER. Y en contraposición al equilibrio mental y moral de Superman, El Vigía (y por tanto su alter ego, Robert Reynolds) es un alcohólico, depresivo, psicótico, esquizofrénico y agorafóbico, lleno de miedos, de contradicciones, con profundos traumas y complejos psicológicos, que le impiden controlar y conocer las fronteras de su propio poder, llegando incluso a sentirse atemorizado de este. Y es que, el poder de El Vigía es equivalente a un millón de soles explotando y estoy seguro de que eso atemoriza a cualquiera. Como vemos, la diferencia más clara (y a la vez más interesante) con Superman es el desorden de personalidad del personaje, ATENCIÓN, SPOILER- que muestra y que une tres personalidades tan diferentes como la de Bob Reynolds, un hombre inseguro, miedoso, torturado y aquejado de fobias; la de El Vigía, que aparece como la parte más segura y estable de su personalidad, un ser valiente y bondadoso con un enorme poder que usa para luchar contra el mal; y por último la de El Vacio, que es una proyección de la parte más oscura y malvada de esta enfermiza trinidad contenida en la personalidad del héroe -FIN DEL SPOILER.
Pero El Vigía clásico (el falso) no era así, y lo vemos a través de los flashbacks (o mejor, de los cómics clásicos que aparecen dentro de las historias, escritos por el mismo Paul Jenkins (más metaficción), que también aparece dibujado junto a su creación), en los que se nos muestra el mundo que él recuerda, un mundo inocente en el que era necesario un héroe diferente, un héroe que era la brújula por la que se guiaban el resto de héroes, más similar en tono y en moral a Superman.
En fin, al margen de todo esto, decir que el potencial del personaje me parece ampliamente desaprovechado es prácticamente un halago, ya que los autores que han trabajado con él no son capaces de plasmar sus miedos y frustraciones de una forma correcta, siempre parece que culminan sus apariciones y los arcos argumentales que protagoniza de forma poco coherente e incluso atropellada, provocando un resultado desconcertante en el lector. Creo, como mucha otra gente, que es necesario ver sufrir al personaje, verle vivir esa cotidianeidad que le agobia, ver como discute con su mujer, verle en la consulta del psiquiatra, verle luchar con sus desordenes de personalidad, verle hundido y verle salir del agujero con fuerzas renovadas, aguantando un día más antes de un posible suicidio...
Quizá si lo cogiese Alan Moore...
Reciban mis más oscuros saludos y no se pierdan la continuación de este artículo.
Articulos anteriores:
- Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman II
- Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman I
lunes, 8 de septiembre de 2008
¡Jesukrypto!
martes, 5 de agosto de 2008
Supersubversivo
No todo van a ser piropos para Superman en el bunker....
lunes, 21 de julio de 2008
Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman II (Supaxploiteision I)
Vamos a comenzar hablando de Hiperión, personaje de Marvel por el que tengo especial querencia al leer asidua y repetidamente durante mi más tierna juventud una miniserie publicada por Forum en la que él aparecía. Hace no mucho y a mi pesar, me enteré de que tenía varias encarnaciones que originalmente fueron concebidos como parodias de Superman. Estas parodias fueron más tarde incorporadas con normalidad al Universo Marvel, cobrando una entidad propia y diferenciadora de su contrapartida DCeita. Además, el Escuadrón Supremo, grupo al que pertenece Hiperión, está formado por réplicas de todo los miembros de la Liga de la Justicia (Batman/Halcón Nocturno, Green Arrow/Arquero Dorado, Doctor Espectro/Green Lantern...)
La primera aparición de Hiperión se la debemos a Roy Thomas, que creó el personaje junto con el Escuadrón Siniestro para enfrentarlo a Los Vengadores, ya que originalmente éste quería enfrentarlos a la JLA, pero por motivos legales esto resultaba imposible. En los cómics, el Escuadrón Siniestro fue creado por el Gran Maestro a imagen y semejanza del Escuadrón Supremo, grupo de superhéroes de un mundo paralelo a la Tierra 616 (la Tierra “habitual” de los héroes Marvel y parte de su multiverso, que no sólo a los de DC se les va la almendra con esto de los universos alternativos...), el cual le causó una gran impresión por su valentía, fortaleza y poder. Tras varios avatares y luchas, el falso Hiperión murió a manos del auténtico. Pero hace no mucho en Marvel decidieron recuperar a Hiperión y sus compañeros, ya que se enfrentaron a los miembros de los Thunderbolts de nuestro querido Barón Zemo (no a los actuales) en la serie de estos últimos.
Pero vamos con el otro Hiperión, el del Escuadrón Supremo, que es el que nos interesa. Hiperión es un extraterrestre superpoderoso enviado a la Tierra, igual que Superman, con los mismos poderes que éste y que sufre vulnerabilidad cuando es expuesto a la argonita (¿notan la sutil diferencia?). Además comparte con Superman otros muchos puntos comunes, como la nobleza de su carácter, su identidad secreta (Mark Milton), su novia (Lonni Lattimer), su relación amor/odio con su particular Batman, (Halcón Nocturno) y un villano similar a Luthor (Amenaza Suprema). Aunque tuvo varios momentos brillantes (la saga de la Contra Tierra) la serie nunca consiguió asentarse entre los lectores, hasta que llegó el que para mí (y para muchos) es su punto álgido, y que resulta ser ni más ni menos que la miniserie que leí en mi infancia, llamada Squadron Supreme, en la que Mark Gruenwald coloca a los héroes en la tesitura de ser dominados por la entidad alienígena Mente Suprema, el cual les hace transformar a los USA en un estado totalitario que declarará la guerra a todos los países del mundo. Con la ayuda del Escuadrón Supremo, todos los países del mundo son conquistados y sometidos al gobierno estadounidense en tan sólo 6 meses, hasta que Hiperión, ayudado por Los Defensores (de Tierra 616, la original, ya que en la Tierra S, la del Escuadrón, no hay más héroes que ellos) consigue vencer y expulsar a Mente Suprema. Pero debido a la dictadura que habían impuesto, el mundo acaba al borde del colapso y como las situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, Hiperion y los suyos crean el Proyecto Utopía para, gracias a sus superpoderes, intentar sacar al mundo de la crisis en la que se ha visto inmerso. Pero, y aquí viene lo bueno, el Escuadrón empieza a usar máquinas modificadoras de conducta en criminales y supervillanos convictos para ponerlos de su lado. Tras esto, Halcón Nocturno decide poner fin a la distopía totalitaria que finalmente habían creado los miembros del Escuadrón, consiguiendo aliados entre las filas de los supervillanos y enfrentándolos al Escuadrón, en una gran batalla que termina en una masacre absoluta (o Suprema, como dirían en Tierra S) que además dejá a Hiperion ciego.
Un gran héroe que consigue desligarse de su esencia supermánica al acabar convirtiéndose en un superdictador de la peor estofa. La verdad es que es un gran cómic, muy adulto para la época y uno de los primeros en tratar la relación política/superpoderes de una forma magistral. Está claro que no es Watchmen, pero merece la pena echarle un ojo. Es una pena que en su momento esta miniserie pasase casi desapercibida por España.
Además de todo lo que les he contado, me veo en la obligación de comentarles que se intentó recuperar varias veces al Escuadrón con más pena que gloria, hasta que en 2003, J. Michael Straczynsky cogió al grupo clásico y lo actualizó, creando Supreme Power, serie publicada por Panini en España y a la que le tengo muchas ganas, pero que desgraciadamente no he podido leer aún, aunque les recomiendo encarecidamente este post de Zona Negativa en el que pueden leer un resumen de la serie.
Y siguiendo con el tema de los Supermanes y los cómics influidos por la política, recordé la miniserie de 8 números Empire (creada por Mark Waid y Barry Kitson) y a su particular Superman, llamado Endymion. Aunque la serie fue publicada por DC en los USA y por Planeta en España, los personajes no pertenecen al Universo DC convencional, sino a uno propio inventado por los creadores de la serie. Y en este mundo nos encontramos con que un supervillano llamado Gólgota, ayudado por sus aliados y por una avanzadísima tecnología, ha logrado someter ese mundo, derrotando a sus ejércitos, matando a sus héroes y hasta a su Superman, y se han hecho con el control de todo el planeta, manteniéndolo bajo la dictatorial bota de su imperio.
La obra en sí es muy recomendable ya que muestra algo que no estamos acostumbrados a ver en el mundo del cómic americano superheroico y mainstream, y es que los villanos actúen como la gente despótica y desalmada que serían en la vida real, gente que asesina, que corrompe, que utiliza y que domina tanto a sus enemigos como a la gente que está a su alrededor sin ningún tipo de pudor. Y es en un mundo así, sin esperanza ni sentido de la moral, donde Waid y Kitson nos sueltan sin ningún tipo de anestesia, y en el que la figura de un Superman se nos antoja inútil. En él, Gólgota y sus ministros potenciados por una extraña droga que él mismo les suministra, dominan con mano de hierro el mundo. Por eso Endymion sólo aparece de una manera testimonial, en forma de recuerdo y de otra manera que sólo les podré contar recurriendo a spoilers, ya que es un importante elemento de la trama...
ATENCIÓN, SPOILER ...Y es que cuando aparece Endymion, se resuelve una de las subtramas de la miniserie, que es de dónde saca Gólgota la Eucaristía, o lo que es lo mismo, la droga que dota de poderes a sus ministros. Esta respuesta se convierte en uno de los momentos más duros del cómic (y tiene unos cuantos), ya que la droga se extrae directamente del cuerpo incapacitado, pero aún vivo, de Endymion, el cual además actúa como confidente de Gólgota, a parte de ser la única persona que parece entenderle, que no le miente, que no le traiciona ni le oculta nada en ese mundo de dobles verdades en el que se mueve. FIN DEL SPOILER.
De Endymion no sabemos mucho porque lo realmente importante en la historia son Gólgota y sus ministros y no los héroes. Pero los momentos que podemos ver nos muestran un héroe carismático, con los pies en la tierra y con un alto sentido de la moral y de la responsabilidad, en fin, un auténtico heredero de Superman que es derrotado, asesinado y utilizado, cosa que nunca le pasó ni le pasará al clásico héroe de DC, capaz incluso de escapar de las garras de la muerte.
Y bueno, como al final sí que ha quedado larga la cosa, vamos a acabar aquí este segundo volumen de Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman. Ya sólo me queda conminarles a la tercera entrega subtitulada Supaxploiteision II.
Que ustedes lo disfruten. Oscuros saludos.
Articulos anteriores:
- Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman I
jueves, 10 de julio de 2008
Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman I (personajes de DC)
Pero antes de entrar en materia, vamos a ponernos en antecedentes sobre el personaje. Como todo el mundo sabe (o debería saber), Superman fue creado por Joe Shuster y Jerry Siegel en 1938, y su primera aparición oficial fue el número 1 de Action Comics de abril de ese mismo año. Desde el principio fue un auténtico éxito de ventas, propiciando el enriquecimiento de la editorial, pero no así de sus creadores, que fueron vilmente engañados con los derechos sobre el nombre y el personaje. Pero sobre esta y otras cuestiones relativas a problemas legales ya hablaremos a lo largo de estos posts.
Sobre el personaje en sí sólo tienen que saber que proviene del planeta Krypton y que es hijo de Jor-El y de Lara Lor-Van, y que siendo un bebé fue puesto por su padre en la nave/matriz que todos conocemos tan bien y enviado al planeta Tierra. La nave en la que viajaba aterrizó en Kansas, en el ficticio pueblo de Smallville, donde el Supermán bebé fue encontrado y criado por el matrimonio formado por Jonathan y Martha Kent, quienes lo llamaron Clark Kent. Al crecer, Clark fue descubriendo las habilidades y poderes sobrehumanos de los que le dotaba el sol amarillo terrestre. Clark se convierte en Superman y usa sus asombrosos poderes para luchar por la verdad, la justicia y el estilo de vida americano. En su identidad civil, Clark es reportero del Daily Planet, pero también ha sido (y es) un escritor de éxito e incluso reportero televisivo en Metrópolis.
El carácter de Superman ha ido cambiando a lo largo de los años, desde su despreocupada e incluso peligrosa manera de tratar a los villanos al principio de la creación del personaje hasta el actual superhéroe recto, orgulloso y con el mayor sentido de la responsabilidad que existe. Otro aspecto que ha sufrido cambios a lo largo de los años de existencia del personaje han sido sus poderes, ya que por ejemplo, el héroe al principio no volaba, únicamente saltaba muy alto (hasta la altura de un edificio) o “solamente” corría más rápido que una locomotora. Actualmente vuela, tiene superfuerza, supervelocidad (y superinteligencia, derivada de la supervelocidad), visión calorífica, visión de rayos-X, superaliento, invulnerabilidad, etc. A pesar de los cientos de veces que se ha reinventado el origen del personaje, estos rasgos son los que se han mantenido más o menos inmutables en él y los que le han dado la fama mundial que le ha hecho merecedor del reconocimiento de generaciones y más generaciones de personas en todo el mundo, amén de su aparición en sus innumerables series de dibujos animados, películas, etc...
Y ahora sí, tras este preámbulo vamos a entrar a analizar a los dobles, ya sean versiones, homenajes o parodias de Superman. Y del primero del que quiero hablarles es de Superman Cyborg, un personaje por el que Lengua Negra y yo sentimos especial predilección. Y es que, ¿a quién no le gusta un personaje que busca acabar con toda, absolutamente toda la vida del Universo, incluyendo la suya, porque la odia, y la considera un virus? Es un personaje fantástico, completamente apasionado en su odio infinito hacia la vida, cosa que, sinceramente, nos resulta fascinante porque nosotros también les odiamos. A todos ustedes...
Ejem, sí, eeh... Hank Henshaw, que así se llama el interfecto, nació en una especie de retorcida parodia/homenaje por parte de DC a los Cuatro Fantásticos. Tras un accidente espacial, Henshaw se convirtió en un ser de energía con la capacidad de dotar de vida a las maquinas, incluso de dar forma y animar los metales. Destrozado por los hechos y por la pérdida de su mujer (bueno, esto más bien fue culpa suya porque la mujer, de verle convertido en un cacharro, se tira por la ventana del hospital horrorizada...) y amigos en el accidente, Henshaw culpó a Superman de lo sucedido. Después de unirse a la matriz de nacimiento que trajo a Superman desde Krypton, logró escapar de la Tierra, no sin antes jurarle venganza y odio eterno a Superman, a la Tierra y a todo bicho viviente. Más tarde, se creo un cuerpo biotecnológico a partir de su ADN y de la tecnología kryptoniana que había sustraído. Con la ayuda del sometido Mongul, volvió a la Tierra y se hizo pasar por el autentico Superman durante los hechos acaecidos en el “Reinado de los Superhombres” (posterior a “La Muerte de Superman”), consiguiendo engañar a todo el mundo (incluso a Lois Lane y al presidente de los USA). Con el público en el bolsillo, destruyó Coast City y lió una que te cagas, aunque posteriormente fue vencido por el auténtico Superman resucitado y sus aliados. A raíz de la destrucción de Coast City, ciudad natal de Hal Jordan (Green Lantern), Henshaw se convirtió en un enemigo habitual del héroe de verde, dándonos momentos realmente memorables, sobre todo ahora, en la recientemente terminada (en España) saga de “La Guerra de los Sinestro Corps”.
La verdad es que no hay nada que impacte más que ver a un cyborg psicopata y desquiciado llorando y rogando por morir, además de tratando de llevarse todo tipo de gentuza superheroica por delante. Imaginamos que la mera visión de su “S” en rojo y negro, pervirtiendo los colores del Superman original, sumado a las partes mecánicas de su cuerpo es inspiradora de la mayoría de pesadillas recurrentes de muchos héroes (y algunos villanos) del universo DC. Y es que el Cyborg es quizá la encarnación más letal y perturbada, a la par que interesante, del soseras de Superman, un ser superpoderoso, sin escrúpulos y carente de cualquier rastro de humanidad y compasión, que no duda en aliarse con los letales Sinestro Corps ante la promesa de conseguir lo que más ansía: la muerte. ¿Hay algo más poético? Pero gracias a su capacidad de regeneración biotecnológica, creemos que es algo difícil de conseguir...
Otro de los personajes DCeros que homenajea/pervierte el concepto de Superman es Superboy Primo/Superman Primo.
Este Super-enemigo de la Tierra es una versión más joven y totalmente perturbada del héroe, pero con unas motivaciones diferentes a las de nuestro querido Cyborg. Proviene de Tierra Prima (aaaah, DC y su multiverso...), dónde creció en un mundo sin superhéroes, hasta que sus poderes se manifestaron y se convirtió en Superboy. Poco tiempo después fue reclutado para luchar contra el Anti-monitor en la “Crisis en Tierras Infinitas”, evento tras el que su mundo despareció y se tuvo que recluir a un universo de bolsillo creado por Alexander Luthor (el Lex Luthor de Tierra-3) junto a Superman y Lois Lane de Tierra-2 (otra Tierra paralela). Desde ese universo/limbo contemplaron el discurrir de la única tierra que se salvó y vieron con horror como los superhéroes de Tierra-1 cambiaban a peor, dejaban de ser los héroes de siempre y cambiando su recta moral por una más acorde con los nuevos tiempos y blablabla... Con el tiempo, y debido tanto a su retorcida forma de ver la realidad y la moral humana (o superhumana, en este caso), como a la hábil manipulación a la que le somete Alexander Luthor, amén del tiempo que pasaron aislados, Superboy Primo se volvió loco. Durante los eventos narrados en la Crisis Infinita, se dedica a desatar toda su furia, asesinando al Superboy de esa Tierra, además de descabezar y desmembrar héroes a diestro y siniestro. Tras una dura batalla con varias bajas, los héroes de la tierra consiguen reducirlo y pasa a ser custodiado por los Green Lanterns, pero será liberado un año después por los Sinestro Corps, todavía más cabreado, desquiciado y psicótico que antes. Durante la mentada “Guerra de los Sinestro Corps” volverá a la Tierra para desatar un nuevo infierno, volverá a desmembrar, torturar, machacar cráneos, etc. Pero esta vez bajo el nombre de Superman Primo porque DC había perdido un litigio contra los herederos de Shuster y Siegel y la editorial no podía usar el nombre de Superboy... cosas del marketing y los derechos de autor.
En fin, que a pesar de que nos gusta el personaje y de que tiene algunos puntos realmente interesantes, este enemigo de Superman (aunque creo que como el Cyborg acabará convirtiéndose en enemigo habitual de los Lanterns) se comporta como un niño consentido, tonto y enrabietado... eso sí, con todos los poderes de Superman, con lo que cada vez que le da la rabieta, mucha gente muere (impagable esa viñeta en la que Superman Primo le arranca el otro brazo a Risk). Está claro que no llega al nivel de nuestro adorado Cyborg, pero aún así todo parece apuntar a que DC tiene muchos planes para él...
Nuestro tercer y último personaje de hoy es Bizarro. Bizarro es a la vez tierno y altamente peligroso, ya que es un niño confundido y encerrado en un cuerpo superpoderoso, una especie de Frankestein, el mito del moderno Prometeo en versión superheroica.
Bizarro es un ser extraño, es la versión invertida de Superman, pero no es malvado, simplemente su mente funciona a la inversa de cómo debería. Su apariencia también es peculiar, ya que tiene la cara facetada como un prisma blanco. Además, cuenta con los mismos poderes que Superman, o con los poderes invertidos (visión heladora, aliento de fuego, visión de rayos x que sólo puede atravesar el plomo...), dependiendo de la versión.
El personaje original fue creado por Otto Binder y por George Papp y ha sufrido la desgracia de tener múltiples versiones que han cambiado su origen y desvirtuado la idea original del personaje. La primera versión surgió a causa de un accidente de laboratorio en el que un científico trataba de clonar a Superman y por error creó al monstruoso Bizarro. Bizarro se comportaba como un Superman sin voluntad propia, se vestía como Clark Kent y como Superman, pero su aspecto blanquecino y su incapacidad para hablar le distinguían claramente del auténtico. Murió durante una lucha con Superman.
El segundo fue creado por Lex Luthor tratando de clonar a Superman para encontrar una cura para una enfermedad que sufrían sus clones. Por error creó un nuevo Bizarro que, al contrario que el anterior, podía hablar, aunque fuese de una manera muy peculiar. Se sacrificó para salvar a Lois Lane.
Otro Bizarro muy distinto apareció en la saga “Emperador Joker”, en la que se nos mostró un mundo transformado al gusto del Joker que tenía como gran superhéroe a un Superman distorsionado, un nuevo Bizarro que no tenía nada que ver con los clones imperfectos que eran los Bizarros clásicos. Cuando el mundo volvió a la normalidad, este Bizarro sobrevivió y terminó siendo prisionero de Luthor, el cual lo sometió a sesiones constantes de televisión, hasta que consiguió escapar. Así acabó convirtiéndose en el más inteligente de los Bizarros que han aparecido nunca. Actualmente hemos podido verle en el último número de Superman publicado en España y dibujado por el gran Eric Powell.
Bueno, ¿qué tal? ¿agotados? Pues todavía les queda mucho más que sufrir. Estén atentos al siguiente volumen de los Supermanes, titulado Mis dobles, mi Supes y yo: los clones de Superman II (Supaxploiteision).
Oscuros saludos.
lunes, 7 de julio de 2008
Cosas varias...
La primero que les quiero comentar es una noticia referida al videojuego Mortal Kombat vs. DC, del que al principio pensamos que sólo era un rumor, pero después de su confirmación y de las estupendas imágenes que han ido saliendo con cuentagotas, tuvimos que mantener vigilado muy de cerca. Ahora vuelve a estar de actualidad por la aparición de un buen montón de noticias relacionadas con él, que podremos ver y escuchar en este extenso vídeo que han hecho los chicos de Game Trailers y que incluye bastantes imágenes en movimiento del juego y entrevistas con Ed Boon, co-creador de la saga Mortal Kombat y con Jimmy Palmiotti, guionista de cómics y responsable del argumento del videojuego. Entre otras cosas nos cuentan que el juego va a contar con varios personajes DC que nadie espera (ummm... ¿quizá Mr. Mind? ¿o el Capitan Frío?) y que el guión tiene más profundidad de la que cabría esperar en un principio. En fin, veremos que sale de todo esto, pero a mí ya me han convencido, por lo menos para echar una partidita.
Disfruten del trailer aquí. (Vía Zona Negativa).
Ahí se los dejo, que disfruten de ellos y que tengan un buen lunes:
Actualizado, 7 de julio de 2008, 15:18.


viernes, 20 de junio de 2008
Recursos estilísticos
Actualmente las modernas artes audiovisuales se ven influenciadas y retroalimentadas por recursos estilísticos de otras áreas, como la literatura, la música, la pintura o la publicidad. Por ejemplo, un recurso literario muy usado hoy en día en medios no escritos es la intertextualidad, que implica la referencia o evocación, ya sea de forma implícita o explícita, dentro de un texto a situaciones, personajes o ideas de otro texto o textos. Este recurso sirve, por ejemplo, para hacer una crítica, para enriquecer la narración o el mundo ficticio creado, para hacer que el lector se sienta más identificado con ciertas situaciones o para dar un ejemplo que viene a colación del tema tratado, entre otras muchas cosas. Cuando un texto escrito hace referencia a obras de otras artes, el recurso se llama interdiscursividad.
Pues bien, como decía al principio, gracias a la popularización de los medios audiovisuales (en claro detrimento de la palabra escrita), este fenómeno es cada día más visible en el cine o en la TV, con continuas referencias entre obras que pertenecen a distintos ámbitos, series que nombran libros, videojuegos que mencionan películas e imágenes publicitarias que evocan todas las anteriores. Pero como no quiero aburrirles con tecnicismos, en los siguientes acápites (toma ya palabro) veremos algunos ejemplos de este tipo de recursos y de otros, y como no podía ser de otro modo, nos centraremos en el mundo del cómic y en sus aledaños.
Vamos con el primer ejemplo, ilustrado con dos imágenes:
Como vemos, en la primera viñeta tenemos una conversación entre dos personajes de X-Factor, actualmente editado por Panini Cómics en España y cuyo gran atractivo son sus chispeantes diálogos, orquestados por un muy inspirado Peter David. En ella comentan la inclusión en su grupo de un nuevo miembro (bueno, en este caso miembra, jajaja... ain...) cuyo nombre genera una pequeña confusión al bueno de Rictor por ser similar al de un personaje de una conocida franquicia fílmica, la de James Bond para ser exactos. En la siguiente viñeta se pone en conocimiento del lector que la tal “M”, gracias a su idiosincrasia particular, viene a ser una mezcolanza de otros dos personajes de las viñetas (o del cine y la animación) que no forman parte de los creados por el autor que nos ocupa, en este caso Verónica Lodge (personaje de la serie Archie) y Supergirl. ¿Ven que fácil?
Ahora probemos con el segundo ejemplo:
Pulsen en las imágenes para verlas a tamaño completo
De nuevo tenemos un cómic de X-Factor y en él, Rictor se encuentra explicando a unos gentiles policías un pequeño problema que ha tenido con un hombre. El caso es que se refiere a este hombre con una serie de indicaciones falsas, que si nos fijamos, evocan la canción de la serie de animación Bob Esponja (o SpongeBob Square Pants). ¿Han visto? Sin duda la intención de Peter David con estas dos pequeñas referencias es la de acercar el mundo ficticio de su cómic al real.
Bien, vamos a ver un ejemplo más:
En esta tercera imagen tenemos al pequeño Milhouse Van Houten de la serie Los Simpson, portando en sus manos un ejemplar de una (genial) obra inexistente en la que se hace referencia a dos (geniales) obras del (genial) Alan Moore (V de Vendetta y Watchmen), todo ello bañado por un sutil humor que las relaciona con las típicas producciones norteamericanas creadas para el divertimento de los niños durante las vacaciones veraniegas. Como vemos, la intención de los guionistas de Los Simpson es despertar la carcajada en el espectador friki medio. Además, como bien me apuntó en su día el señor Lengua Negra, podemos extraer más lecturas de esta imagen, todas ellas por supuesto referentes a la supuesta homosexualidad y al frikismo latente de nuestro héroe amarillo.
Y al hilo de este tema vienen las siguientes imágenes, las cuales quiero que observen con detenimiento y me digan si hay algún indicio de relación entre ellas y obras de otras artes, y de haberla, a qué textos/obras/personajes se refieren. También me gustaría que nos dijeran que tipo de respuesta se espera por parte del espectador. Allá vamos:
Bien, ejem... ¿pero que crueldad es esta? ¿y qué mal les han hecho a esta gente Superman, Batman y los chicos de 300 para que aparezcan unos tipos disfrazados de esa guisa y sugiriendo esas obscenidades...?
Ah, ya, por esto... bueno, en fin, voy a sacarme los ojos y a recordarles simplemente que si tienen alguna idea que quieran compartir con nosotros, la dejen donde siempre. Vámonos Igor.
Nota del autor: Las últimas imágenes pertenecen al Festival de Cultura Gay, Lésbica, Transexual y Bisexual Infinita ’08, que se celebra en Madrid el próximo 5 de julio. Este post no pretende ofender a nadie, simplemente tomarse con humor ciertas cosas de nuestro habitual día a día. Si algo de lo aquí leído le ha sentado mal, hágaselo mirar.
Actualizado (25 de junio de 2008)
Lengua Negra me advierte de que esto se está convirtiendo en una epidemia. Vean, vean:








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