
viernes, 11 de diciembre de 2009
viernes, 4 de diciembre de 2009
viernes, 27 de noviembre de 2009
I Want Your Tex, Bunker Edition (1)
martes, 27 de octubre de 2009
Héroes caídos
lunes, 5 de octubre de 2009
Manziger como nunca lo habías visto
Os saluda Lengua Negra, el último Bruto Mecánico, reapareciendo brevemente durante su retiro bunkero para regalaros esos posts que tanto os gustan y con los que me dedico a lavaros (o más bien ensuciaros) el cerebro a mi antojo.
Resulta que la semana pasada di buena cuenta de la primera serie manga protagonizada por uno de los iconos pop más titánicos de la historia: el robot Mazinger Z.
El clásico turista japonés.
¿Y porqué dedicarle un post a Mazinger Z después de toda la que ha caído? Principalmente por dos razones: porque casi todo el mundo habla de la serie de animación y no del comic original, y porque cuando la gente habla de Mazinger lo hace desde el vago recuerdo y sin la perspectiva que da el paso del tiempo. La mayoría de la información dedicada a Mazinger desde blogs de mala muerte suele ser una suerte de sinopsis redactada de un modo absolutamente mecánico, sin el más mínimo sentido crítico u observación personal alguna.
Se me antoja necesaria una revisión actual del Mazinger clásico, ya que me parece una obra estimable y sobre todo muy curiosa, que aguanta el paso del tiempo y se deja leer de forma muy amena. Tiene mérito que sin ser una serie pionera (antes que Mazin ya existían otros robots gigantes como mi querido Tetsujin-28) y perteneciendo a un género que ha evolucionado tanto (Evangelion) aún consiga entretener e incluso sorprender al fandom más veterano.
Los puntos fuertes de este Mazinger (las "claves del éxito” que dirían en televisión) los iré desgranando en forma de guía de personajes para hacer así más llevadera la lectura a los lectores menos familiarizados con la saga del coloso japonés.
Aviso para FRIKIS. Este post contiene Mazinspoilers que pueden dañar vuestros delicadísimos sentimientos. Es más: si te consideras un friki lo mejor que puedes hacer es olvidar este blog y no reaparecer nunca más por aquí.
Kōji Kabuto:
Con insusual rostro preocupado
Es el prototipo clásico del “héroe por accidente” japonés. Otro ejemplo sería Nobita Nobi, el protagonista de una serie que tiene un curioso paralelismo con Mazinger: Doraemon. Durante los siguientes párrafos quedará claro que ambas series forman parte de la misma corriente creativa, que tantísimos mangas ha dado a luz, y donde se tratan una serie de tramas y conceptos ideas muy recurrentes en el imaginario japonés.
Para empezar, y para que así el lector se vaya orientando, remarcaré que ambas series están protagonizadas por un estudiante y su familia, cuyas vidas cambiarán drásticamente (no sabemos si para bien o para mal) con la aparición de un robot que todo lo puede. Un robot de fabricación nacional, por supuesto, que sacará de mil y un líos a los desventurados protagonistas.
Como decía, el caso de Koji es el mismo que el de Nobita o incluso Ramma o Shin Chan. Jóvenes poco o nada interesados por los estudios (un probable reflejo de la personalidad de sus creadores), bastante vagos, un tanto salidos y ávidos de vivir aventuras que les saquen de las rutinas diarias.
En concreto, vemos que Koji es un verdadero jeta, decididamente gandul, macarra y salidorro. Un auténtico anti héroe bastante alejado de las cándidas personalidades de sufridores de la época como Marco, Heidi y la Abeja Maya.
Sayaka Yumi:
Inusualmente vestida
La hija del “jefe” de Kabuto, el hombre al mando de la fabricación y reparación de robots al servicio de las fuerzas del “bien”. Al igual que Shizuka, la amiga de Nobita, es guapa, presumida, celosa y poseedora de una vena agresiva bastante acentuada, que la convierte en un auténtico basilisco cuando es provocada por sus amigos. Pese a ser una heroína dentro de la serie, al pilotar el robot Afrodita A, Sayaka solo es heroína a medias ya que el inevitable machismo japones se hace presente al verla realizar todo tipo de tareas domésticas y a aparecer, curiosamente, en ropa interior o directamente medio desnuda en cantidad de ocasiones.
Esta dualidad de “heroína/objeto de deseo” le trajo más de un problema cuando entró en juego una segunda protagonista femenina que representaba, finalmente, el prototipo de mujer perfecta para un japonés: Misato. Una jovencita rubia, minifaldera y completamente pasiva, que básicamente se dedicaba a hacer tareas domésticas y poner celosa a Sayaka cada vez que Koji le ponía ojos de cordero. Un personaje completamente secundario que terminará quedando bastante del lado al término del flojo final de la serie.
Como decía, el hecho de que Sayaka no se limitara a servir de mujer florero pilotando su propio robot, provocaba una extraña situación, que nos da una primera idea de la retorcida imaginación del creador de la serie: Go Nagai. Afrodita A (que apenas si menciona aquello tan laureado del “Pechos Fuera” dentro del cómic original) sólo servía como saco de hostias a los malos de turno, que hacían con ella lo que querían. De una manera siniestramente parecida a la Eva de la Biblia, Afrodita fue creada en inferioridad de condiciones respecto a su homólogo masculino. Mientras que una nacía de una costilla de este y no hacía más que meter la pata con manzanas y hojas de parra, la otra carecía de la invencible aleación metalica que protegía a Mazinger de las mayores palizas. De este modo, solía terminar PARTIDA POR LA MITAD en cantidad de ocasiones. Claro que de la violencia de la serie hablaremos más adelante.
Boss:
Yo, yo y yo
(Me recuerda a Álvarez Cascos)
Joder, de verdad creo que cuando Go Nagai creó a Mazinger, estaba pensando todo el rato en “El Gato Cósmico” porque no es normal que los personajes se parezcan tanto. Mientras que Doraemon apareció en el 69-70, Mazinger lo hizo en el 72 así que ahí lo dejo para futuros debates.
Boss vendría a ser el equivalente de Takeshi “Gigante” en Doraemon. Ambos son brutos en formas y apariencia, y compiten con el protagonista por captar la atención y ligarse a la misma chica. Ambos matones, conocidos por un mote, poseen además una pequeña pandilla de rastreros seguidores comandados por tipos como Suneo o Nuke.
Hablando concretamente de Boss, podemos decir que para ser un vulgar acosador escolar, se las apaña bastante bien en ciencias. El tipo, por pura envidia, fue capaz de ¡construir SU PROPIO ROBOT GIGANTE sólo para no quedar ensombrecido por Mazinger! ¡Alucina! Y encima funcionaba y todo, no como los robots de Homer Simpson.
Del mismo modo que Misato, el personaje queda bastante apartado al final de la serie sin poseer un final digno. Su historia, como la de todos los protagonistas de “Los Serrano” quedó inconclusa. Una forma tan lógica como típica para atar los cabos sueltos de sus vidas habría sido la de enrollar a estos dos “Quiques” entre sí y dejar a todo el mundo contento. Pero no, al final el pobre Boss y su chatarra bot no llegan a tener ni un momento de gloria en el último capítulo, que era lo mínimo. La última vez que le vemos es atravesado por un robot-rinoceronte intentado defender el instituto tecnológico donde viven los protagonistas. Lamentable.
El Doctor Infierno:
La conquista de la voluntad no implica la conquista de Tokio
Bien, bien. Ahora sí que llega lo bueno. Porque ya sabemos todos que los mejores personajes de las series siempre son los malos. Que se lo digan sino a He-Man o los G.I. Joe. ¿Qué clase de futuro le aguarda a un niño que se apellida HELL? Nefasto futuro, a la fuerza.
No es hasta casi el final de la serie cuando descubrimos el pasado del archienemigo de Mazinger. Sus motivaciones quedaron al descubierto cuando nos contó su desgraciada trayectoria vital.
Natural de Alemania, el pequeño Hell (1902-¿1973?) sufrirá todo tipo de avatares fruto de su origen pobre y su difícil situación familiar. Desnutrido, víctima del acoso escolar y repudiado por su repugnante familia, Hell descubre en los estudios una buena forma de labrarse un futuro que le saque de la miseria. Desgraciadamente para él, su aspecto siniestro y su incapacidad para relacionarse normalmente con sus compañeros y sobre todo compañeras, le llevarán a aislarse cada vez más dentro de su mundo de ciencia y resentimiento.
El colmo llegará en sus años universitarios donde una pareja de inmigrantes japoneses (los abuelos de Kabuto) le darán esperanzas de éxito, rotas al descubrir que ambos son pareja. Incapaz de aceptar el hecho de que Juzo Kabuto se quede con la chica de sus sueños y además le supere en notas, Infierno desaparecerá del mapa hasta el alzamiento del partido nazi al que se unirá sin el menor titubeo. Claro que para esos años, el tío es tan cabrón que prefiere guardarse sus mejores ingenios para alzarse con el poder tras la caída de Hitler.
El Barón Ashler:
Tiene un porno más cotizado que el de la Octomom
Sin duda, el PERSONAJE de la serie, y quizá el más recordado, por encima incluso del propio Kabuto Jr. El carisma de Ashler viene dado por dos puntos clave: su inusitada y mezquina maldad (que le darán protagonismo a otro esbirro tan recordado como será Starscream) y su indefinido sexo. Esta idea tan retorcida (repetimos que lo de Nagai tenía tela) ha traído de cabeza al imaginario colectivo durante años, despertando tanto la duda como el morbo de miles de fans que han especulado mil y un veces sobre el desnudo y la vida privada del personaje. Sin duda, lo más decepcionante es conocer el bizarrísimo origen pulp del barón. Ashler no es ni más ni menos que ¡un monstruo de Frankenstein! Concretamente “dos antiquísimas momias (masculina y femenina) unidas por sus mitades menos deterioradas”. Una idea absolutamente demencial que nos lleva a pensar en lo divertida que sería la posibilidad de conocer al “gemelo” de Ashler, creado con las otras dos mitades más defectuosas. Su hacedor, el Doctor Infierno, siempre se refirió a él como una entidad masculina. Literalmente, un “trato de barón”. Eso nos lleva a pensar que la parte dominante de su siniestra dualidad era la masculina. Personalmente, y por muy gráficos que fueran los dibujos del chiflado de “Ladrón”, tiendo a pensar que Ashler no poseía unos genitales deformes sino que carecía de ellos. Algo que explicaría el constante mal humor del personaje.
Rizando el rizo, tenemos a los esbirros de Ashler: un pequeño ejercito conocido como las “Máscaras de Hierro” que no son otra cosa que obedientes ¡zombies! que luchan sin dudar a las órdenes de su amo. Al igual que los clones del “Imperio” de Vader, son mano de obra barata y sacrificable. Los pobres se llevan la peor parte de la serie.
Inusualmente vivo
Y cuando digo la peor parte, me refiero al nivel de violencia ejercido sobre ellos y sobre los enemigos de Kabuto en general. En estos tiempos de blandi-fascismo occidental, feminazis y corrección política, sorprende ver un cómic dirigido al público juvenil donde tuvieran cabida semejantes dosis de violencia y erotismo. Pero claro, es que estamos hablando de japón y de los gloriosos años setenta. Una década que fue testigo de toda una avalancha de creatividad desatada. Pornos antológicos, sexploitations, protogore, cómic underground… y mundos como el de Mazinger, en los que un héroe podía matar sin que nadie se echara las manos a la cabeza. Frente a los reaccionarios ochentas, en los que He-Man no era capaz de sufrir ni provocar el más mínimo rasguño (mientras Rambo mataba charlies a tutiplén en los multicines), Kabuto podía luchar contra su enemigo hasta las últimas consecuencias sin que nadie dijera nada. Al menos en oriente, dado que ya todos sabemos que a Europa llegaban todos los animes bastante censuraditos.
Por eso sorprende que en aquella época existiera un cómic con unos argumentos y un humor tan naïf, donde también se dieran cita ramalazos de acción violenta y semidesnudos picantes. Sin duda este es uno de los “ganchos” que consigue que Mazinger no sea la típica fantochada para niños, pudiendo ser disfrutada por un público joven-adulto. Nos gusta la plástica de la violencia, que le vamos a hacer.
Conde Brocken:
Cualquier día pierdo la cabeza
Otro que encontrará un final de lo más chungo es este antiguo oficial nazi resucitado por el Doctor Infierno. Líder a su vez del contingente de las “Cruces de Hierro”, Brocken es uno de los personajes más desaprovechados de la serie. Pese a ser el competidor directo de Ashler, nunca pudo hacerle sombra debido a su personalidad apenas dibujada y sus relativamente escasas apariciones.
Destaca su presencia física, debido a que su cabeza permanecía orbitando alrededor de su cuerpo. Otro punto a favor de Nagai, que siempre supo dotar a sus villanos de unas formas demenciales. Cómo olvidar a otros enemigos de Mazin con títulos nobiliarios, como el Duque Gorgon o el Vizconde Pigman. Un hombre unido a un tigre dientes de sable por la cintura y otro cuyo torso reposaba sobre los hombros de un gigante respectivamente.
Y así llegamos al final del artículo de Mazinger ¡sin haber mencionado una mierda sobre el propio robot! Eso demuestra que Mazinger Z fue algo más que una serie sobre gigantescos colosos de metal dándose la del pulpo. No por nada fue la saga de la que salió el nombre de uno de los mejores (o el mejor) fanzines de España.
Quien sabe si algún día les hablaré de las muchas reencarnaciones del robot más fuerte del mundo. Hasta que llegue ese momento, no dejen de mirar al cielo: ¡Un Bruto Mecánico podría aparecer y aplastarles!
viernes, 2 de octubre de 2009
miércoles, 23 de septiembre de 2009
Esos celos...
Imagen cortesía de Sergio (gracías, tío), vía Reddit.
Y sí, estamos un poco parados, pero les prometo que fustigaré las espaldas del resto de bunkeros, a ver si en breve volvemos a la vida. Permanezcan en sintonía.
martes, 1 de septiembre de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
¡¡Cuidado!! (Bunker Training 5)
miércoles, 29 de julio de 2009
lunes, 27 de julio de 2009
Ultrajes/Blasfemias Nipón Edition
Vean primero el trailer de Iron Man:
En principio todo bien, la animación está conseguida, es fluida, estilizada y bonita, y el dibujo no está mal, pero... ¿Qué hace Iron Man peleando contra el Capitán Harlock? En fin, estos japos... Pero bueno, no tiene mala pinta.
Ahora veamos el trailer de Lobezno:
Ah, no, eso sí que no puede ser. Pase que Lobezno es un brasas, pase que esté en veinte mil colecciones a la vez, que saquen ochocientas mil películas, figuritas y tapas para el WC con su cara o con la de Hugh Jackman... Pero lo que no puede ser es que le rejuvenezcan, le pongan unas garras gigantescas que al guardárselas deberían salírsele por el codo... ¡¡Y encima le planten un MEGA-MULLET que ríanse ustedes del de Joe Guarro!! Aunque claro, así lo tienen más fácil para la próxima película de Lobezno...
Esto tíos son la leche, siempre haciendo versiones extrañas de personajes de éxito para que su cultura marciana los asimile. Y sino que se lo digan al pobre Spiderman. Bueno, y a su robot gigante...
viernes, 10 de julio de 2009
Super finde
La novia de Mighty Mauro le espera en el ala oeste del Bunker.viernes, 3 de julio de 2009
jueves, 25 de junio de 2009
Gay Hero (y II)
Pero no sólo de gays masculinos vive el cómic americano, ya que encontramos ejemplos como la detective Renée Montoya (la actual Question), personaje surgido de las páginas de Batman (de DC Comics) y alejado del rol tradicional de la mujer superheroica. Montoya es una mujer fuerte y moderna, pero no lleva el típico traje ajustado ni va enseñando cachaza y por tanto no es provocativa, rompiendo así el estereotipo de superheroína que rige el mundo del cómic desde tiempos inmemoriales (en contraposición a personajes como Gata Negra, Power Girl o Supergirl).
Además, el caso de Montoya le ha servido a varios guionistas como excusa tanto para explorar las reacciones de la gente (en este caso los personajes) que rodean a un/a homosexual al salir del armario, como para mostrar la lucha que lleva a cabo una persona que quiere aceptar y mostrar su sexualidad a un mundo intransigente con los que son diferentes.
A cuenta de esto, el guionista Greg Rucka enfrentó a Montoya con sus mayores miedos, que no tenían que ver con los criminales ni los villanos de opereta que pueblan normalmente los cómics, sino con la revelación de su homosexualidad a sus padres. Esta historia, imbuida de gran dramatismo y un gran realismo social, le valió a Montoya más de un disgusto con su familia y a Greg Rucka varios premios, incluyendo el afamado Premio Eisner.
Y aunque es lesbiana no es mostrada como la típica fantasía masculina, sino como una persona totalmente normal que vive su vida y disfruta de su sexualidad sin tapujos, que tiene un trabajo y una pareja con la que discute, como cualquiera.
Otro caso de lesbianismo que vemos en los cómics de DC es el de la actual Batwoman. Esta Batwoman es Kate Kane, una antigua novia de Montoya, y por tanto, homosexual. Su salida del armario llamó mucho la atención de los medios, y como pueden ver, hasta nuestro querido becario del 20minutos (quién si no), le dedico un impagable artículo en el que se referían a su homosexualidad como algo totalmente sorprendente, algo lógico si el artículo hubiese estado escrito hace 20 años, pero fue hace sólo 3. Y de los comentarios retrógrados que acompañan el artículo, mejor ni les hablamos…
Claro que si hablamos de polémicas, es imposible no mencionar uno de los cómics de superhéroes más controvertidos de la historia: X-Statix. El grupo de mutantes Marvel más problemático, disfuncional y autodestructivo de cuantos habrá nunca en esta editorial (sí, más aun que Alpha Flight). El hecho de no llegar a ser un cómic realmente popular le libró de una polémica mayor. Porque si cualquiera de las frases ahí aparecidas hubiera sido publicada dentro de La Liga de la Justicia o La Patrulla X, el revuelo montado habría sido público y notorio. De hecho, sí que hubo bastante revuelo incluso a nivel de prensa cuando se filtró un proyecto de guión en el que pretendían resucitar a la mismísima Lady Di ¡para que se uniera al grupo de superhéroes! La presión editorial obligó a sus creadores (Peter Milligan y Michael Allred) a cambiar la identidad de la celebrity, transformándola en una especie de super estrella del pop solidaria (y resucitada de entre los muertos). Como era de esperar, con semejantes ideas, el cómic tenía los días contados, dado que el perfil de lector de cómic superheroico no es precisamente alguien que guste de argumentos tan provocativos.
Madres adolescentes que abandonan a sus familias, líderes suicidas, negros racistas, confusión sexual, ejecuciones, muertes en prime-time, negocios turbios, muertos vivientes, necrófilos, mentiras, traiciones… Como ven, este coctel molotov llamado cómic lo tenía todo. De hecho, la amoralidad de los personajes y las escenas de violencia descarnada hacían pasar el tema de la homosexualidad casi desapercibido. A falta de uno, tres eran los héroes homosexuales que se dejaban la piel luchando contra el mal y concediendo entrevistas para la televisión.
El primero de ellos, Bloke, era un gigantesco mutante de color rosa (¡!) que tuvo una aparición (y una vida), más bien breve en la serie, aportando poco o nada a la trama. Para la historia queda su presentación en sociedad emitía por la tele: “Es grande, es rosa, ¡y tiene un gusto impecable para las cortinas! Mickey Tork aprendió todo lo que sabe trabajando como vigilante en las calles de San Francisco operando bajo su antiguo nombre, “Arco Iris”. Debido a una condición genética en evolución, ese nombre pronto se quedó obsoleto. El chicarrón con predilección por los musicales y el levantamiento de pesas se dio cuenta muy pronto de que poseía la increíble habilidad camaleónica de “fundirse” con lo que le rodea… ¡y entonces volverse rosa y causar estragos!”
Con mucha menos sorna y ácidos tópicos fue tratada la homosexualidad de los dos personajes gay más longevos de la serie: Vivisector y Grasas (Phat). Dos héroes que formaron una de las parejas más descacharrantes que se recuerdan.
Por un lado, Vivisector era una especie de Teen Wolf culto, pedante, refinado y de clase alta que según su relaciones públicas era “autor de un panfleto sobre Walt Whitman aclamado por la crítica, capaz de rasgar muros de acero con sus garras y dientes”.
Grasas, por su parte, era un trasunto de Eminem, que personificaba a la clásica “white trash” americana, esa que vive aparcada en una caravana, dentro del más deprimido de los barrios.
Hartos de ser unos segundones dentro de sus grupo, decidieron acaparar la atención de los medios insinuando que eran pareja. Curiosamente, aquella farsa terminó por convertirse en realidad, cuando les pillamos recostados sobre la misma cama.
Como era de esperar en un cómic así, su relación no fue ni de lejos un camino de rosas. Hubo tensión desde el primer momento, cuando Grasas se negó a admitir su nueva sexualidad en público. No le importaba insinuarlo cuando era una farsa, pero ahora que era realmente homosexual, se avergonzaba de su condición, para horror de su pareja.
Y así llegamos al final de este par de posts que les servirán de orientación en el mundo de los superhéroes gays, mundo que se ha vuelto tan diverso como el real, como se puede ver por la cantidad de superhéroes homosexuales que aparecen en estos posts. Además, así podrán atajar esas sospechas infundadas sobre Batman, Robin, Superman y otros héroes...
Pero antes de dejarles, quiero que reflexionen sobre el tema: ¿Ustedes creen que la proliferación de superhéroes gays en los cómics se debe a este nuevo tipo de sociedad que nos ha tocado vivir, una sociedad cambiante, tolerante (entre comillas) y plural? ¿O es solo un movimiento de marketing creado para satisfacer a una minoria que va cobrando cada vez más poder? ¿O piensan que quizá es tan solo una medida creada por las grandes editoriales para acallar los comentarios que suscitaban sus héroes de siempre?
Piénsenlo y reciban unos Bunkeros saludos.
De nuevo quiero dedicar estos artículos a Lengua Negra y al Anónimo Negro, por inspirarlos y por su ayuda. Gracias.
Lean también:
Gay Hero (I)
jueves, 18 de junio de 2009
Gay Hero (I)
Recuerdo con especial cariño este grupo formado por un puñado de seres que se definían a sí mismos como disfuncionales, palabra cuyo significado a mis tiernos 10 años (si llegaba) desconocía, pero no dudaba de que algo atractivo tendría que encerrar. Y este grupo lo era, porque no hay nada más sugerente para un chaval que un compendio de tí@s raros con poderes, como Marrina, una extraterrestre verdosa enamorada de un hombre pez (Namor); Puck, un enano saltimbanqui; Sasquatch, un hombre que se podía transformar en una de las primitivas grandes bestias, y que, a la larga acabo convertido en una mujer para volver a ser un hombre (esto sí que es confusión sexual y lo demás son tonterías); Box, un tullido que podía fusionarse con una máquina, creando un robot viviente; Aurora, una mujer con dos personalidades, cada cual más loca que la anterior; o su gemelo, Estrella del Norte, que escondía otro tipo de secreto.
Sí, el gemelo de Aurora, escondía un secreto que iba más allá de su identidad civil, y era, ni más ni menos que su condición de homosexual. Esta condición de homosexual venía dictada desde el momento en que se creo el personaje (estamos hablando de 1979), pero el mundo del cómic (sobre todo el editor de Marvel) todavía no estaba preparado para mostrar algo así. Por ello, los guionistas sembraron los cómics en los que aparecía con sutiles pistas para los lectores. ¿Cómo olvidar estas crípticas palabras que entonaba Estrella mientras recordaba su pasado? :
"Bajo la influencia de Raymond St. Jacques, amigo, padre y algo más..." ‘¿Algo más? ¿serían familia?’, pensé yo. Recuerdo tener que leer y releer este número 38 de la edición española de Alpha Flight para poder extraer algo de sentido (el que yo le quise dar, bastante alejado de la realidad, por lo que parece) a la frase. Pero las pistas no acababan aquí, ya que en ese mismo número pero más adelante, Estrella mantenía una conversación con la Chica Púrpura que versaba así:
Kara Killgrave (Chica Púrpura): - "...porque te amo."
Estrella del Norte: - "¿Amor? - Aunque fuera posible que yo te correspondiera, uno no utiliza a quien ama."
¿No le puede corresponder? Porque la chica sería púrpura, pero estaba jamona... Entonces, ¿tendría novia? Pues no, resulta que era gay, el primer gay de los héroes Marvel y creo que el primero en el mundo superheroico. Un gay que tardó trece años en salir del armario y que hasta llegó a sufrir SIDA, enfermedad que no se pudo mostrar como tal por presiones de la editorial, dando lugar a un giro argumental recordado por ser de lo más tonto que se ha podido sacar un guionista nunca de la manga, una especie de enfermedad élfica, ahí es nada... En los cómics que leí recuerdo que le mostraban como un tipo bastante prepotente y resentido, al que no le gustaba ser un superhéroe, con mucha mala uva y que mantenía una extraña relación con su hermana, pero luego descubrí que era porque le quería quitar el novio. Por lo que sé, actualmente anda detrás de un mutante al que le gustan las mujeres, o sea que mal lo tiene nuestro amigo…
Otra pista/pulla: "Since when do you object to having attractively dressed men about, my brother?" ("¿Desde cuándo te ha molestado tener hombres vestidos de forma atractiva a tu alrededor, hermano?")Claro, que gracias a la aparición de Estrella del Norte las editoriales se decidieron a sacar a muchos otros héroes del armario, como los que vamos a ver a continuación:
En la misma Marvel tenemos otro ejemplo, aunque esta vez relacionado con el sexo opuesto, la relación entre Mística, la sensual mutante azulada y metamorfa que pudimos ver en el cine, y Destino, la vidente ciega. Estas dos mutantes siempre han tenido una relación muy cercana, tanto que los lectores se empezaron a preguntar que ocurría entre ellas. Que estos personajes estaban liados no era ningún secreto, pero la revelación de que Mística es bisexual fue hecha en el Uncanny X-Men #265, casi trece años después de su primera aparición. Como hemos visto anteriormente, en Marvel les costaba sacar del armario a sus personajes, debido a la política de Jim Shooter (controvertido y tirano editor en jefe de Marvel durante finales de los 70 y buena parte de los 80) de no sacar NUNCA homosexuales en los cómics de la editorial. Pero como hemos visto, algunos autores se saltaban esta regla introduciendo sutiles pistas en sus cómics. Sin ir más lejos, El Rey Sombra se refiere en un cómic a Destino como la leman (un termino primitivo para "amante") de Mística.
Chris Claremont, guionista mutante por excelencia, declaró hace tiempo que su intención inicial era que Rondador Nocturno, el mutante teleportador de los X-Men, fuera hijo de Destino y Mística. Estos dos personajes femeninos llevan apareciendo juntos desde hace muchíiiisimos años, pero nunca han hecho pública su inclinación sexual. Y a pesar de aparecer siempre juntas, nunca han sido declaradas familia oficialmente por Marvel, pero la idea de Claremont era que habrían concebido a Rondador de una forma de lo más peculiar: Mística habría adoptado forma masculina para dejar embarazada a Destino. Pero claro, eso no llegó a ocurrir nunca oficialmente y al final al pobre Rondador le dieron un origen de lo más casposo...
Y hablando de familias homosexuales, Apollo y Midnighter (de la editorial Wildstorm) son un ejemplo único en el mundo del cómic. Apollo, un émulo de Superman que comparte con él sus poderes (que extrae del sol,) y su optimismo, se contrapone a Midnighter, un héroe oscuro y taciturno, pero completamente humano y de mente analítica, rasgos que comparte con Batman. Pero estos personajes comparten algo más que esos rasgos, comparten lecho. Sí amigos, de hecho Apollo y Midnighter están casados, algo realmente innovador y que sólo Warren Ellis podría hacer en The Authority, cómic que revolucionó el mundo de los superhéroes. Y como pareja casada, tuvieron (bueno, adoptaron) a una niña, Jenny Quantum, además de vivir momentos buenos y malos (entre ellos, una violación que sufrió Apollo a manos de uno de sus enemigos).
Volviendo a los mutantes Marvel, podemos observar que la concepción clásica de los mismos nos los mostraba como seres que se enfrentaban solos y desvalidos a un gran cambio que sucedía en sus cuerpos. Este cambio, que les marginaba y alienaba, se había concebido inicialmente como una metáfora superpoderosa del difícil tránsito de la niñez a la adolescencia, pero más tarde mutó (si se me permite la expresión), convirtiéndose en una excusa para mostrar más y más tíos superpoderosos. Pero algunos de ellos, como Estrella Rota o en tiempos más recientes el Coloso de la línea Ultimate, han sumado a su condición de apartados e incomprendidos algo que les hace ser unos incomprendidos dentro de los incomprendidos, el ser homosexuales. Ultimate Coloso, el mutante blindado, anda enamorado ni más ni menos que de Lobezno. El caso es que el chaval se lo intenta confesar, pero como el machote peludo y con garras se lo huele (por eso de los sentidos animales), le dice que es mejor que no diga nada, produciéndose a partir de ese momento bastantes situaciones tensas entre ellos. Al final, Coloso acabará liado con el Estrella del Norte del universo Ultimate, que como vemos, es y será gay en cada universo que pisa.
En el caso de Estrella Rota, mutante con un complicado origen, nunca dejó clara su condición de gay, aunque es un secreto a voces. Muchos sospecharon que entre su compañero Rictor y él había algo más que amistad, pero eso nunca se aclaró, más que nada porque Rictor es marcadamente heterosexual. O eso nos quieren hacer creer, porque de él también se ha sugerido que podría ser bisexual...
Otro amor no correspondido fue el que sentía el jovencísimo Terry Berg por su jefe, el dibujante Kyle Rayner (verdadera identidad del Green Lantern grunge de los noventa). Mientras que Rayner se pasaba el día salvando Nueva York de todo tipo de amenazas cósmicas y enamorándose de todas las que podía, el pobre Terry era un mar de dudas adolescentes que poco a poco terminó por enamorarse, sin saberlo, de uno de los héroes más poderosos del universo.
Al final, Rayner termina por darse cuenta, y ayuda a Terry a aceptarse a sí mismo, aduciendo que él le iba a respetar tanto si es gay como si no.
Y hasta aquí esta primera entrega. En la próxima veremos más casos de homosexualidad en el cómic, que como vemos es una herramienta tan válida como el cine o la literatura para explorar la relación entre este medio y la cultura y sociedad de su época.
Dedicado a Lengua Negra por su inestimable ayuda y sus consejos, y al Anónimo Negro, por su infatigable tesón a la hora de ayudar a los superhéroes a salir del armario.












































