jueves, 15 de octubre de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
miércoles, 29 de julio de 2009
viernes, 10 de julio de 2009
Super finde
La novia de Mighty Mauro le espera en el ala oeste del Bunker.miércoles, 10 de junio de 2009
Lo mejor de Los Hombres de Paco
Para la segunda temporada ya decidieron ir enfocando las cosas de otra manera. Pasando primero del tono principalmente cómico de la serie para meterle tramas tremendistas, golpes de efecto de lo más zafio y mucho morbo adolescente.
Así, las tramas amorosas iban ganando peso, mientras según que personajes iban quedando en un segundo plano, cuando no desapareciendo completamente como resultado de la espantada de los actores que se fueron al ver el fango en el que se estaba hundiendo la serie.
Y de este modo, la serie ha ido mutando hasta convertirse en un espectáculo digno de verse. Al menos esa es la impresión que me ha dado cuando he visto el vídeo que nos ocupa hoy.
Teniendo en cuenta que lo mejor de los Hombres de Paco son los avances-anuncio de la serie nunca he necesitado ver más de 2 capítulos de toda la serie. Esta vez, el trailer es tan brutal que me estoy pensando ver algún episodio.
Lo que temo es que los que hayan montado el video sean tan golfos como todos esos productores de films de ínfimo presupuesto que ponen toda la carne en el asador en el trailer para venderte una película que es auténtica basura. Muestras lo mejor de la película en el trailer y haces creer a los espectadores más ingenuos que en la película será más y mejor. De ahí que muchos trailers de películas lamentables sean mejores que la propia película y que venderte la moto en un avance se esté elevando a la categoría de arte.
El trailer de la próxima temporada (¿de 7 capítulos?) de Los Hombres de Paco es de los que quitan el hipo. Un anuncio de nada más y nada menos que ¡¡3 minutos!! Más que muchos cortometrajes. Y aquí ya aprovechan para tirar la casa por la ventana y desmenuzar por completo más de media trama. Atención a los ingredientes:
Planos épico-trascendentes con fondos negros que hacen que "Réquiem por un Sueño" parezca un anuncio de Central Lechera Asturiana, gritos, amenazas, estrellas invitadas (ese Dani Martín disfrazado del “Fat Sanz”), nevadas que ni en “Sin City”, pasiones encontradas, tiroteos a tutiplen, decisiones ultra trascendentes, gore (degollados, cristales rompiéndose contra caras, explosión craneal del que parecer ser uno de los chavales del Club Disney de Tele 5), peticiones de matrimonio (de un personaje que de tan soso que era tuvieron que convertirlo en homosexual para darle algún leitmotiv), saldos suicidas, y un personaje que a veces va como un personaje de Dragon Ball y otras imitando al pipiolo de “Crepúsculo”. Vamos, un must de aquí te espero. Los trailers de Tarantino se quedan en un juego de niños a su lado.
A quien conceda premios televisivos le pido desde ya que cree un apartado para elegir al mejor avance de programa televisivo. Entre los del DEC y Los Hombres de Paco habrá una dura pugna.
Como despedida, os dejo con esta obra maestra del sensacionalismo más psicotrónico. ¡De aquí al estreno en una Grindhouse poco le queda!:
viernes, 29 de mayo de 2009
Sexo hortera
Y ustedes pensarán que servidor, haciendo gala de su juventud y su galantería natural, aprovechará para revindicar la libertad sexual y el derecho a folgar en la playa. Pues mira por donde que no. Todo lo contrario.
Lo siento por un colega que trincó en la playa a las 4 horas de llegar a la ciudad condal en nuestra última visita pero a mi personalmente me parece una horterada.
Follar en la playa es una de las “fantasías” sexuales más manidas y cutres que puedo imaginar. Y entrecomillo fantasía porque de fantasioso no tiene nada. Más bien lo tiene de hortera y borreguil.
Evidentemente no estoy pensando en una paradisíaca playa perdida con fina arena blanca con la luna llena bañando de plata a los cuerpos de dos amantes. Ese ideal de polvo en plena naturaleza lo dejo para las novelas que leen las jubiladas en el metro de Madrid. Me estoy refiriendo al sexo que se tiene en las playas españolas por norma general. A saber:
Parejas de hace 3 días (o 3 horas), rebotadas de la discoteca o fiesterilla playera de turno, cargaditos de alcohol nacional, con un calentón de los malos y un condón de los peores, en el hipotético caso de haberlo encontrado en mitad de la oscuridad, follando a lo misionero con la tensión (o el morbo) de estar siendo espiados por los mirones de turno si sus mermados reflejos les permiten ver algo que no sea la dermis de su acompañante.
Más cutre imposible. Y no digamos ya los polvos “planeados”. Esos a los que te lleva tu pareja, que vive arrebatada por semejante plan y que tiene preparada una bolsa de playa con todo lo necesario para trincar cómodamente en la cala que tiene fichada. Y lo de cómodamente es un decir porque arena, salitre y sexo no se llevan tan bien como pudiera parecer.
Digámoslo claramente: las “fantasías” sexuales típicas de los españoles (y supongo que las de la mayoría de los occidentales) son de lo más hortera. ¿Será que de las realmente buenas no se atreve a hablar nadie?
El incomodísimo polvo en los baños de un avión (que está duramente multado, por cierto), el uniforme de colegiala-enfermera y derivados, la nata con fresas a lo “9 semanas y media”, el polvo en alta mar en la embarcación de turno, el polvo campestre bajo las estrellas, la venda sobre los ojos y los pañuelos en torno a las muñecas… Todas fantasías de clase media. Fantasías de pareja formal, de esas que todavía no han dado el paso a los intercambios, meter a un tercero en la cama o hacer una idem redonda, casos en los que no me meto pues no se porqué siempre suelen tener un matiz sórdido que no acaba de gustarme.
Desde aquí aprovecho para revindicar las fantasías sexuales originales, lúdicas y alejadas de lo directamente cafre, para las parejas españolas. Hay que esforzarse un poco joder, que el metesaca de toda la vida no requiere inteligencia ninguna. Póngale un poco de color a sus fantasías elaborando nuevos planes y lugares.
¿Alguna sugerencia? ¿Experiencias dignas de mención? Vamos, no se corten.
miércoles, 13 de mayo de 2009
jueves, 30 de abril de 2009
Melafo del mes (abril 09)
lunes, 27 de abril de 2009
Empatía
viernes, 17 de abril de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
Erecciones primarias
Mientras la menstruación se celebra en casa con sutiles gestos de afecto y complicidad, nuestra monstruación es un evento esencialmente individual y privado. Normalmente por pudor y desconcierto, ninguno de nosotros hace público lo púbico, quedando para nosotros el descubrimiento de que aquello que tenemos entre las piernas no sólo sirve para regar arbustos.
Hoy ha llegado el momento de desclasificar nuestros más primarios recuerdos, en este venéreo post.
Lengua Negra
Sin lugar a dudas, mis primeros picores fueron absolutamente proféticos de cara a mi particular universo fetichista y mis preferencias amorosas en general.
La primera erección de la que fui consciente, fue delante de mi niñera, es decir, la televisión. Estaba sentado en el suelo frente a la pantalla exactamente igual que el protagonista de “Sigue Soñando” cuando pasaron una escena donde dos personajes se enrollaban en un descansillo junto o dentro de un ascensor.
La chica que aparecía era, o Alaska, o una muy parecida a tenor de sus pintas de punk de La Movida. Vete a saber si vi una película de Almodóvar o alguna serie tipo “Brigada Central” pero el caso es que aquello no podía ser más cronenberiano: excitado frente a los rayos catódicos, magnetizado por las tórridas hondas, con burbujas en el estómago y una prominente erección bajo la ropa.
Tras esta anónima punk, llegaron otras culebras de mala vida y ficción, como Clara de Noche o Linnea Quigley en “El Regreso de los Muertos Vivientes”. Tened en cuenta que en aquellos tiempos, mi acceso a la literatura o el cine eróticos eran más que limitados, y hasta que descubrí el cine de medianoche en Tele 5, un comic de “El Jueves” y un gore del videoclub fueron mis primeros encuentros, totalmente fortuitos, con el desnudo femenino. Una prostituta heredera de Betty Page y el streaptease integral de una Scream Queen de húmedas fantasías necrófilas destacan entre las primeras fantasías con rostro reconocible que alborotaron mi biología. ¡Larga vida a la nueva carne!
Toniiiight, we´ll make love until we diiieee
Doctor Proctor
La televisión, como dice mi compañero Lengua Negra, ha sido niñera involuntaria de toda una generación de los que ahora somos jóvenes adultos y actual clase dominante del país. A nosotros está orientada toda la publicidad que puebla nuestras televisiones, marquesinas, prensa, Internet, etc., y que, como nos hemos encargado de señalar en más de una ocasión en el Bunker, está cargada de referencias frikis, en su mayoría de las que marcaron nuestra infancia. Por ello, y como no podría ser de otra manera, mi primer contacto “activo” y “palpable” con el atractivo que provoca el género femenino fue con la adolescente Jennifer Connelly que protagonizó "Dentro del Laberinto"… Esperen, ¿o esto fue con David Bowie? No, no, fue con Jennifer, durante uno de los miles de visionados privados que me hacía de una copia de la película grabada directamente de la TV. No sé que pudo ser, si su inmaculada inocencia al enfrentarse a tanto bicho extraño y peludo o la manera de huir de las mallas marcapaquete y del mullet cardado que llevaba el Duque Blanco, pero el caso es que verla pronunciar lo de “Ojalá venga el rey de los Goblins y se te lleve” me ponía muy palot. Pero mucho, y en principio, claro está, no sabía el porqué, pero al poco tiempo y gracias a la “sutil” guía de esos compañeros de clase que tienen hermanos mayores y que por tanto están más maleados, me enteré con "pelos" y "señales" (y nunca mejor dicho) de ese porqué. Pero lo que tenía muy claro desde el principio es que David Bowie me ponía muy nervioso, que iba detrás de mi Jennifer cuando el muy jodío tenía edad para haber sido su padre…
Y el caso es que debe ser que las pelis de Jim Henson producían algún tipo de fijación parafílica con sus personajes, ya que tengo un conocido cuyos primeros sueños eróticos los protagonizaba la Gelfling Kira, de "Cristal Oscuro" (verídico). ¿Se imaginan un caso más extremo de…? No sé ni como llamarlo… ¿¿MUÑECOFÍLIA?? Enfermizo…
Y me ha pasado que según estaba escribiendo esto, recordé como les gustaba a mis padres "Porky's" y la de veces que me la habré tragado (la película) a una edad relatívamente temprana, o sea que imagínense el palotismo que me causaba aquel filme erótico-festivo, sobre todo la escena de Pee Wee y compañía espiando las duchas de las chicas, la parte de Chichi Forever fingiendo un orgasmo y, sobre todo, el polvete con la profe a la que apodaban Lassie por sus aullidos perrunos... Auuuuuuuuuuuu-auuuuuuuuuu-auuuuuuuuau… En fin, con eso les dejo.
Mauro Picottísimo
En mi caso he de añadir que, desgraciadamente, no tengo memoria fotográfica, y aunque reconozco haber sufrido sensaciones púbicas muy notables al ver a Jennifer Connelly en esa y otras pelis (creo que en todas y cada una de las pelis en las que ha salido, me ha producido el mismo efecto, qué mujer), creo que no fue la primera vez que mi cuerpo reaccionó al ver a una bella dama. El caso es que una de las primeras mujeres que causaron sensación en mi universo, es anónima. Aun sigo buscando la película que solía ver de niño con insistencia, pero si ni el mismo Lengua Negra ha descubierto aun de qué film se trata… "Recuerdo una chica morena con pintas de punky, con medias de rejilla, pelos de punta... recuerdo pistolas láser y un mundo semidesértico (quizá había más escenarios)… Ella era la novia del protagonista, aunque casi tenía más importancia ella por sus curvilíneas razones. Era una peli bien cutre y divertida, de serie B, pero mi memoria no logra ahondar más… necesitaría una regresión".
Dejando a esa anónima morena a un lado, también recuerdo que me pusieron palot la acompañante de Howard el Pato, gran peli (lo mío eran las punkys, o es que de los años 80’ sólo esa estética se puede rescatar, porque las hombreras y los cardados son antinaturales, excepto si eres un guerrero del espacio), y la maldita Emperatriz Infantil de “La Historia Interminable” (aunque convertirme en Atreyu también me atraía mucho), que a un nivel mucho más enfermizo me producía una extraña atracción debido a su aspecto angelical, que sólo me invitaba a un “cumshot+facial” perverso, lo que pasa es que a esa edad aun no te das cuenta del porqué ni del cómo.
Lea Thomson en su época Lauper
Y hasta aquí este repaso a nuestras perversiones erótico-infantiles, es el momento de que nos dejen conocer las suyas en los comentarios, que ardemos en deseos de saber de sus primeras calenturas, ya sean estas con Rob Lowe, con Gracita Morales, con Mané o con Mayra Gómez Kemp.




























