Leo la triste noticia en el periódico de la mañana: Stan Winston muere a los 62 años a causa de un cáncer
Fue el pasado domingo. Una auténtica pérdida la de este genio de los efectos especiales. Sería inútil enumerar sus méritos en el terreno cinematográfico. ¿Qué lector que se precie no conoce al dedillo el curriculum de este hombre? Suyos son los dinosaurios de “Parque Jurásico”, las prótesis de Eduardo Manostijeras, el Terminator, el cabezón de “Pacto de Sangre” (siempre me gustó esa película, aunque no fuera la hostia, lo pasé en grande cuando la compré hace ya tantos años).
Curiosamente ya he leído en varios medios que se le atribuye, como primer mérito, la paternidad de la criatura de Alien. Esperaba algo así del periódico que me regalan al entrar en el (jod**o) metro pero no de otros portales. El Alien del clásico de Ridley Scott fue ideado por el artista HR Giger y apareció en su libro Necronomicón. Por su parte, el principal técnico encargado de llevar a la realidad tamaña pesadilla pictórica no fue otro que el talentoso Carlo Rambaldi. Y no, estas cosas no las se por la Wikipedia, en el Bunker vamos sobrados de bibliografía desde hace años.
Si Lee es The Man, nuestro Stan es The One
El caso es que ya llevamos unas semanas de lo más desgraciadas. A la muerte de Winston hay que sumarle las trágicas pérdidas del actor y director Sidney Pollack y la guitarrista Michelle Meldrum. Del primero os recomiendo más su trabajo como actor que como director (una recomendación totalmente subjetiva).

Sydney Pollack
De Michelle M (que deja huérfano a un hijo de 3 años) os recomiendo cualquiera de sus discos con su principal banda, Meldrum (hard-rock americano), mucho mejores que cualquiera de los discos de su marido, integrante de los irritantes Europe.
............................................ Michelle Meldrum
Sería injusto no mencionarles, aunque haya sido con tanto retraso.