miércoles, 14 de octubre de 2009

Breve panorámica de Tele Cinco

Después del repasito que le dimos a la programación de Antena 3, ahora le toca el turno a Tele 5, que últimamente está que lo tira.

A estas alturas echo de menos este logo...

Podríamos comenzar la programación de la (tira de la) cadena amiga con “Lluvia de Euros”, el clásico programa-concurso-estafa donde los parados o l@s vag@s que no tienen que madrugar por la mañana se dedican a dejarse los cuatro duros que les quedan llamando a un teléfono dónde lo único que hacen es ponerte en espera mientras vas perdiendo tu pasta. El formato y diseño del programa, clavado al de una tragaperras (luces que parpadean, efectos de sonido chirriantes, sirenas y ruido en general) va dirigido a enturbiar la mente del pobre espectador, que se queda embobado delante de la pantalla como lo hace un conejo con los faros del coche que está a punto de atropellarle. Además ahora este tipo de programas son el último recurso de empleo para todo tipo de famosillos caídos en desgracia como los perdedores del "Gran Mermado", o exnovias de Triunfitos que no saben ni escribir dos palabras seguidas sin pegarle una patada al diccionario.
Total: que las cadenas privadas se están cubriendo de gloria con uno de los formatos televisivos más infectos jamás planeados. A su lado, una teletienda parece teatro de arte y ensayo.

¿Y ya por la mañanita? ¿Ponemos dibujos animados para los niños? ¿Algún programa divulgativo para aprender inglés o una tertulia política? Nah, para qué. Los programas infantiles no dan audiencia. Además, gracias al guetto de la TDT hemos podido librarnos de los estúpidos programas de dibujos para la chavalería. Que les pongan cualquier bazofia en bucle y andando. Además, nos interesa que crezcan rápido, que en cuanto llegue la pubertad empiezan a pedir móviles a sus padres para pagar por los politonos y se enganchan a cualquier serie donde salgan torsos desnudos.

A las 9 de la mañana comienza el Programa de Ana Rosa, que ha adelantado su horario para contraprogramar a Susana Griso a esas horas. Para compensar todo el tiempo que le han recortado, la reina de la mañana anunció que tendría como colaborador a nada más y nada menos que ¡Jiménez Losantos! Fichaje que al igual que otros, quedó en nada desde ¡el primer programa! donde supimos que era todo mentira. Una pena porque aquello ya se me antojaba similar a una película de Jess Franco tipo Frankenstein y Drácula o algo como la pareja de “Asesinos Natos”.

No sabemos que habrá hecho Ana Rosa para que la protomilf de Antena 3 le esté pisando los talones. Ser desplazada además por un programa como el siguiente nos hace pensar que las cosas cada día están peor para mujer que firmó “Sabor a Hiel”.

Tras semejante trauma mañanero, donde ya te dan ganas de salir a la calle armado, se emite un programa de ligoteo a un horario muy bien escogido protagonizado por el mismo tipo de gente forma su audiencia: los “ninis” (que NI estudian NI trabajan). En un salto mortal digno del mejor de los kamikazes, Tele 5 ha conseguido mantener en antena un programa todavía más vomitivo que cualquier otro reallity. Sólo comparable a aquella especie de "Gran Hermano" donde metían a pokeros y jennifers para escandalizar a sus padres, “Mujeres y Hombres y Monguers” supone la cumbre de la vergüenza ajena.
El mensaje del programa nos dice que, básicamente, no hace falta tener cerebro ni estudios pudiendo currarse un cuerpo bonito y conseguir salir en la tele haciendo lo que haga falta. Entronando (literalmente) a auténticos CACHOS DE CARNE, se ha popularizado todavía más la imagen de joven despreocupado que ni sabe freír un huevo ni falta que le hace, pudiendo triunfar en “la noche” (ese concepto tan misterioso) para salir de su pueblo diezmado por la endogamia.

Una colaboradora muy del gusto del tito Berlusconi.

La absoluta ignorancia y el retraso mental demostrado tanto en comportamientos como formas de hablar de los “concursantes” (cobayas/títere de la dirección del programa en realidad) es de un bochornoso que uno preferiría vivir en el Vietnam de los 60 antes que tener que salir a la calle en España y ver a la juventud imitando a sus ídolos televisivos. Si en los años 30 hubiera sabido como iba a ser la televisión española del Siglo XXI, a Huxley se le hubiera considerado un optimista radical. Ni siquiera hubiera hecho falta escribir “Fahrenheit 451” a sabiendas de que en el futuro, no haría falta quemar libros dado que ¡nadie los iba a leer!

Tras el trauma irreversible que supone ver el programa de Enema García (por fin programas a tu altura, bonita) nos encontramos con el bueno de Arguiñano dándose el piñazo contra la vigésimo novena reposición de Los Simpsons.

A las dos y media, las chorradas de rigor y los reportajes publicitarios camuflados de noticia dejan paso a la nueva joya de la cadena: “Sálvame diario”.

Es alucinante ver la escalada hacia el éxito masivo de un programa que comenzó en un horario de madrugada para comentar las chorradas que hacían unos famosos desempleados en una isla llena de cables de televisión. Poco a poco y sin armar mucho ruido, el programa empezó a meter otros contenidos hasta desligarse completamente de su cometido inicial y convertirse en el nuevo “A tu lado”, fagocitando de paso los horarios de dos culebrones a los que se ha dado carpetazo. Por un lado, la agonía de “Yo Soy Bea” terminó en un improvisadísimo capítulo final en el que TODOS los personajes acaban casados entre ellos mientras que el culebrón de softcore adolescente “Un golpe de suerte” fue arrinconado en el vertedero de la TDT.

Volviendo al éxito en cuestión, podríamos decir que “Sálvame” es una mezcla entre patio de colegio (de educación especial) y trituradora de personas venido a llamar programa, dirigido por el Rey del Tomate Frito en compañía de una caterva de víboras que no dudan en apuñalarse constantemente entre sí. En lo poco que llevan de emisión se han visto desnudos parciales, peleas, amenazas mal disimuladas, pullazos mil, insultos de todas las formas y colores y hasta una paliza en plan skinhead protagonizada por dos de los tertulianos. Una maravilla, como verán, cuyos beneficios están sirviendo para pagar los juicios que A DÍA DE HOY sigue perdiendo “Aquí hay Tomate” contra todos los personajes a los que difamaba.

Y coronando esta montaña de basura está la conocida “Princesa del Pueblo”, Belén Esteban. Una mujer que confunde ser una ordinaria con ser una persona de a pié, y a la que le da alergia todo lo que se salga de las 300 palabras que conoce del castellano. Por bandera se ha puesto los modales cavernarios y el aislamiento cultural en una jugada maestra que la ha convertido en una persona amada por el pueblo llano. Ella es la alegría de la huerta de la España profunda.

¡Arriba la Esteban!

Según pasan las semanas, el programa ha ido incorporando los “avances-timo” tomateros, donde se utilizan medias-verdades o mentiras como castillos como gancho para que los espectadores con menos luces aguanten hasta el final del programa, uno de los sorteos más white-trash de la tele (¡uno de los premios estrella una caravana para el coche!) y la aparición de un trío de insorportables tirillas con más pluma que un vestido de María Jiménez que nos lleva a pensar que al lobby gay de Telecinco se le están yendo las cosas de las manos. Claro que lo que es todavía más triste es lo de Antena 3, que viendo como hace aguas con las audiencias, está plagiando de forma escandalosa el formato de “Sálvame”. Una carrera esta, la de la audiencia, con una meta muy calentita llena de tipos bailando con tridentes y cuernos en la cabeza.

Tras los concursos de relleno que ahora tiran de famosos de segunda para que les vea alguien, tenemos la programación de noche, protagonizada sobre todo por series de ficción y el reallity que toque en esa temporada. Todo ello después de los “Informativos” y de "G-20", el vehículo de lucimiento de Risto Mejiño, que no puedo reseñar puesto que no he visto ni una sola de sus emisiones. Podría hacerlo hoy mismo pero como que no soy tan masoca. Además a las horas en las que se emitía (me entero ahora que debido a su pérdida de audiencia lo han movido a la noche bien entrada) casi siempre estoy gambiteando fuera de casa así que lo tiene crudo. Por lo que he leído y he visto en algún zapping, el programa se basa en criticar a todo el mundo. Mala cosa teniendo en cuenta que en España, el “ir de listo” equivale a caer como el puto culo de forma inmediata (si el protagonista de “House” fuera español, ya hace tiempo que habría sido asesinado). Seguro que si le preguntamos a Risto nos dirá que lo que hacen es “poner en su sitio a según que personajes” y “decir lo que nadie se atreve a decir”, frases todas de una pedantería tan sonrojante que lo mejor es que pase del tema. O no, que a lo mejor si se pica me hace una mención en su programa. Todo lo que sea publicidad será bienvenido.

Antes del cerrar el círculo con las telepromociones y los programas de llama y mantente en espera hasta que no puedas más, podemos disfrutar del enésimo refrito de alguna serie yanki tipo “CSI” o de la onceava edición de “Gran Hermano”, hecho inédito en el mundo entero. Normalmente, un país civilizado suele aburrirse del programa a las 2 ediciones. Pero claro, es que estamos hablando de España, un país donde se sigue votando a alcaldías podridas por la corrupción y se le sigue bailando el agua a los banqueros y empresarios que nos han dejado en cueros. En fin. Supongo que mientras una ventosidad acaecida en el despacho del Real Madrid o el Barca tenga más cobertura informativa que las estafas inmobiliarias las cosas seguirán igual.

Gran Hermano 11” es un programa donde un equipo de gente muy misteriosa elige a un grupo de personalidades límite para que se despellejen dentro de una jaula en forma de chalecito. ¿Quién elige a los concursantes y bajo qué directrices? Pagaría una pasta por conocer los interiores del programa y ver las selecciones previas. Bueno, en realidad no pagaría tanto por saber lo que ya se, sino por que salieran a la luz pública cosas que son tan evidentes para algunos como desconocidas para las millones de personas que “viven” el formato como algo importante en su existencia. Si bien en la primera edición, dijeron que sólo se seleccionaba a gente con una inteligencia superior a la media (literal) toda esta patraña del experimento sociológico quedó desbaratada en cuanto metieron a Iñigo, el primer concursante-esperpento de la saga. A partir de ahí la estrategia era clara: meter jovencitas exuberantes con caracteres insoportables, a algún cachitas baboso y luego ya a todo tipo de esquizoides y representantes de minorías. Me pregunto cuantas ediciones más soportará el programa. Que por cierto ¿qué fue de aquellos rumores sobre un Gran Hermano infantil? ¿Era un globo sonda para ver la reacción del público?

Y a partir de aquí todo es posible. Como adelanto del futuro próximo vaticino la desaparición de la nueva telecomierda de la cadena: “De repente, los Roper”, el concurso familiar de Jesús Vázquez y la nueva temporada de “Sin Tetas no hay Tele Cinco”.

Buenas noches, y buena muerte.

5 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Menudo repasito a TelaHinco, donde basura es su principal meta y para ello se esfuerzan con una fauna que pa que.
Saludos y que vuelvan las mamachicho y Gil superstar

Doctor Proctor dijo...

Huelga decir que esto es otra genialidad de las suyas, y que es un análisis de lo más acertado de la realidad de la cadena. En cuanto me quede en el paro, prometo revisar concienzudamente todos y cada uno de los programas que aquí detalla.

El Anonimo Negro dijo...

Jajajaja, la puta realidad, lo peor es que es lo que la gente quiere, primero te lavan el cerebro y después te dicen lo que quieres.

Mauro Picotto dijo...

es tan real este análisis que me produce hasta vértigo ser testigo de la degeneración absoulta de la raza humana y no poder hacer nada para cambiarlo.

Ojeteeeeeeeee!!!

quiero ver, "la carretera"

Pandorah dijo...

Amén con todo lo escrito.
Todo esto realmente da un miedo de cuidado, yo que siempre he sido al gore sociopata, últimamente tengo los niveles por las nubes. Me frustra pensar que ya no existen los valores que me inculcaron cuando era pequeña, que nadie lee, que da igual si eres retrasada pero tienes un par de tetas que nublen soles, que haya gente en la universidad que se permita el lujo de terminar carreras sin saber la diferencia entre escribir ahi, hay o ay (he visto cosas peores, como "habeces", eso me marcó) que sin embargo se saben la vida de la Esteban de carrerilla o las relaciones existentes entre los miembros del "Gran Retrasado"... en fin, una pena. Como bien has dicho antes incluso Huxley parece el mayor de los optimistas tal y como están las cosas...
Salud!