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miércoles, 11 de marzo de 2009

Parecidos nada razonables

¿Qué pasa cuando te sacan parecidos con algún personajes famoso? Depende del nombre, está claro.


Picotto: Que yo recuerde me han comparado con mucha gente, algo que creo que le ha pasado en la vida a todo el mundo. Haré mención a los siguientes:

-Gonzalo Miró: El primero que me viene a la mente, de cuando yo tenía 19 años y ambos nos gastábamos una coleta. Fué en el instituto y me dijeron no ya si me parecía, sino si era él... no comment.

-Marilyn Manson: Ok, esto pasó en nuestro viaje al Reino Unido, pero según ella, en el buen sentido. Aunque no sé que buen sentido podía haber en sus palabras, completamente apoyadas por el alcohol.

-El tipo que regaba las plantas y cortaba esquejes en el programa de BRICOMANÍA: Bueno, reconozco que el tipo me caía bien, era tranquilo y tenía estilo, joder no tengo pegas, me he pasado media vida con coleta, no puedo quejarme porque me comparen con todos los melenudos con cola de caballo (en el pelo, se me entienda).


Lengua Negra: Me han llegado a decir que me parezco a:

- Mario López ("Salvados por la campana"): ¡¡¡AGG!!!

- Hiro Nakamura ("Heroes"): Qué hijos de puta. Te pones el pelo de punta con gafas y ya eres como Buenafuente, el chinorris este o cualquier presentador de tres al cuarto. ¡Venga ya!

- Hank Mackoy aka Bestia ("La Patrulla X"): No sé como será el de la película porque no la he querido ver, pero en los cómics me caía bien. Fuerte, greñudo, intelectual... Este ya me gusta más, jajaja.

- John Lennon (Los Beatles): ¿Comooorl? Esto fue hace años. No se si es que llevaba unas gafas redondas o fueron las melenas pero el caso es que la tía que me lo dijo debía ir más pasada que Guy Ritchie después de su divorcio.


Doctor Proctor: Sin duda me han sacado muchos parecidos, es lo que tiene tener una cara común y corriente. De hecho me ha pasado que me han llegado a decir, además con insistencia y por la calle, que si era el hijo de tal, el primo de tal o el tal, pero no, era yo siempre, lo siento. De los parecidos que me han sacado con "famosos", destaco:

- Buddy Bradley ("El Odio"): Mi parecido con un personaje del mundo del cómic no es tan glamouroso ni tan conocido como el de Lengua Negra, pero no por ello deja de tener su gracia. Perdedor, inestable emocionalmente, eterno parado... la verdad es que no nos parecemos mucho, pero por lo menos el tipo me resulta entrañable.

- Jonathan Rhys Meyers ("Titus", "Match Point", "Los Tudor"): Actor guaperas (o eso creo yo, que me viene bien) de películas y spots televisivos. La verdad es que es un parecido que me gusta, para que nos vamos a engañar. Además, siempre he creído que tenía madera de actor...

- Un bailarín/actor/cantante del musical "Hoy no me puedo levantar": No estoy especialmente orgulloso de este parecido (fíjense que ni recuerdo el nombre), pero seguro que el chico no lo hacía mal. La verdad es que la chica que me lo dijo lo hizo con buena intención, algo es algo.

- Jonathan Brandis ("SeaQuest"): Otro guaperas que triunfó en los 90 gracias a esta serie que era un Star Trek bajo el agua y del que nunca más se supo, hasta que murió en el olvido. A pesar de su éxito entre las jovencitas de nuestra edad, mi supuesto parecido con él no me ayudo a la hora de comerme un colín.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Pajaritos por aquí, pajaritos por allá

El otro día, paseando por el centro madrileño en compañía de una de las sonrisas femeninas más espectaculares del país, me topé con un jersey rosa relleno por un errático ser de mirada vacía. Era, cómo no, mi querido Andrés Pajares.
No era la primera vez que me topaba con ÉL, por supuesto. Ya trabajando en un gran (gigantesco) almacén de cuyo nombre no quiero acordarme, me topé con el genial actor. Iba acompañado por un mozalbete de unos treinta que le portaba los bultos y que iba cargando con lo que ÉL compraba. Y como compraba. Preguntaba por nosequé cama hinchable y soltaba un "pues dame dos" con una laxitud digna del mejor bon vivant. Ese día servidor estaba para pocas bromas y es por eso que apenas si nos miramos.
Todo lo contrario pasó la segunda vez, a las puertas del teatro Arlequín junto a gran vía. Hablamos a la salida de su último espectáculo: 50 representaciones de su best of que no llegaron ni a 25.
Servidor fue 2 veces justo antes de que le ataran a la camilla de un hospital, aunque esa es una historia demasiado larga para contarla hoy.

Pajares y Esteso se venden por separado (internet es cruel).


La tercera vez como digo fue muy recientemente, junto a Tirso de Molina. Quien sabe, quizá estaba embelesado por los carteles de los cines Yelmo pero durante el breve instante que le vi no pude dejar de pensar en Jack Nicholson al final de "Alguien voló sobre el nido del cuco". La boca entreabierta, los ojos vidriosos... Qué lástima.

ÉL no lo haría.

Pajares y Esteso siempre me han fascinado desde sus tiempos de cómicos oportunistas hasta su caída a los infiernos vía programas del corazón. Y aun así siguen habiendo tantísimos interrogantes sobre sus vidas... Y donde digo interrogantes me refiero, obviamente, a sus legendarios escarceos sexuales. Ninguna estrella que se precie puede serlo carece de algún escándalo sexual (añádanle a esto problemas con las drogas y la policía y tendrán al actual Hollywood, digno heredero de la babilonia cinematográfica de los 30). Que si uno se acostaba con la actual mujer del innombrable productor, que si el otro se fo****a a su hija... En fin, historias que ya forman parte de las leyendas urbanas patrias y que deberían alimentar desde sus esperadísimas autobiografías. La de Pajares debería ser algo así como la de Klaus Kinski en "Yo necesito foll... amor". Y la de Esteso debería ser como la obra cumbre de Julio Alberto, que dejó a la altura del betún a cualquier novela de Burroughs (ya me dirás: pansexualidad, drogas a granel, intentos de suicidio, éxitos deportivos, fracasos matrimoniales...).
Y el siguiente paso lógico a la publicación de tamaños best sellers sería la adaptación cinematográfica. Aunque siempre he oído hablar de Pajares como el único actor capaz de interpretarse a sí mismo, lo cierto es que un Dustin Hoffman o ya puestos, un Al Pacino con dos kilos de maquillaje encima y mucho método stanislavsky podrían dar el pego. A Esteso lo imagino magistralmente interpretado por un sudoroso Philip Seimour Hoffman (al más puro estilo Todd Solondz). El biopic vendría a ser algo parecido a "Muertos de Risa" (que pudo haber sido interpretada realmente por P&E) solo que bastante mejor. Drama, droga y vicetiples bajo la batuta de Wes o Paul Thomas Anderson. Lo que se dice un taquillazo total.

La imagen del triunfador patrio.

Ya comentaba un colaborador de Santiago Segura que si los americanos hacen películas sobre John Forbes Nash o Erin Brockobitch ¿por qué nosotros no podemos adaptar la biografía de (by) Vazquez o Esteso? Después de todo, bien sabemos lo provechoso que es de cara a los galardones el interpretar a personajes atormentados o maníaco-depresivos.
En fin, lo dicho. Que si algún día leen la biografía de Andrés Pajares (perpetrada probablemente por alguno de sus indignos vástagos) o ven una adaptación inconfesa de sus desordenadas vidas por televisión, que sepan que lo leyeron aquí primero!

¿La última canita al aire?


La cosa continua en: España, país friki number one

martes, 10 de junio de 2008

Trastorno bipolar

Muy bueno días, soy el Encofrador Negro. O más bien lo era, porque precisamente eso les quería comentar ahora, que he decidido cambiar de identidad. No, no se alarmen, no es lo que reza el título de la entrada ni tampoco tiene que ver con que me haya pasado al bando de los buenos, es que simplemente he tenido una crisis y he visto que no me identificaba con mi anterior identidad, además de que, si lo pensamos fríamente, esta no tenía la fuerza que debería tener, le faltaba algo. Sí amigos, un encofrador, por muy negra que tenga el alma y muy malvado que sea, únicamente tiene a su disposición la fuerza bruta y como yo no la tengo, me tuve que crear una mega-armadura que simulaba el cuerpo fuerte y la barriga prominente de un obrero de la construcción bien bronceado por el sol, equipado con lo último en armamento basado en el mundo de la ñapa y la obra y... bueno, que me lío y eso es lo de menos, el caso es que, sinceramente, nunca he conseguido inspirar el temor en el corazón de mis enemigos. Y yo aspiro a algo más, aspiro a ser el enemigo más temido de Superman, de Zurrarela, de los 4F o de Spiderman, quiero ser un Mandarín, un Joker o un Dr. Sivana, quiero ser alguien, quiero conquistar el mundo y someterlo bajo mi férrea bota. Y cómo todos los superhéroes tienen en su galería de villanos un mad doctor que les amarga la existencia, y no un obrero de la construcción chungo y aspirante al lado oscuro de la fuerza, pues eso, que he pensado que voy a dejar de lado mi súperpoderosa armadura negra, mi gigantesco martillo pilón (qué bien suena eso) y mi peto vaquero y he decidido afeitarme la cabeza, enfundarme las gafas de culo de botella y ponerme la bata para empezar a maquinar cuanto antes nuevos planes que causarán mucho dolor, muerte y destrucción.

Grandes prohombres de la ciencia y del mal

Sí amigos, porque los científicos locos como el que aquí suscribe lo mismo le hacemos una máquina del tiempo, le construimos un vehículo gigantesco cargado de armas ultra potentes o le operamos de cataratas. Además, es lo mejor que puedo hacer porque con la crisis que hay en el sector de la construcción...

En fin, que si nadie lo impide por problemas de derechos de autor (no creo que nadie se haya puesto este nombre tan tonto... ¿verdad? ¿VERDAD?...), desde ahora temblarán al oir el nombre de este nuevo villano, olvídense de EL ENCOFRADOR NEGRO y suelten varios hurras por el DOCTOR PROCTOR. Acojona, ¿verdad? Pues cuidadito con lo que ponen en los comentarios, o les mando a mis sicarios ninjas mutantes deformes y a los monos alados.

Nos vemos en el próximo post. Oscuros saludos desde el laboratorio del Bunker.